Dia de la mujer 2022

Hoy es el dia de la mujer, de la mujer a secas, porque al principio, al principio made in spain, es decir en 1978 cuando empezó a celebrarse, hoy era el dia de la mujer trabajadora. Las otras eran solo hijas, suegras, abuelas, diferentes versiones de La Madre, rol por excelencia de la mujer y como tal Madre ya tenian su día debidamente bendecido por el Corte Ingles y su campaña «en el día de la madre un beso y un regalo»

No por voluntad propia sino por estatus social, formación del entorno, pero sobretodo por el calendario, yo pertenezco a la que por volumen podría ser considerada la primera generación feminista de la etapa moderna post-franco.

Una generación fuertemente marcada por los tobillos y el cabello de las monjas que un buen dia salieron a la luz, al acortarse los habitos.

Yo pertenezco a la generación que descubrió para qué servía aquel extraño producto que se anunciaba en las revistas femeninas y que valía para todo sin aclarar si era un libro, una llave inglesa o un mocho para fregar. Y que el inolvidable Eugenio inmortalizó en este chiste

Lo he buscado en español pero no lo he encontrado, la versión inglesa se parece bastante pero solo en el formato. Porque mientras mi descubrimiento tenía lugar en la segunda mitad de los sesenta, esos son anuncios 1940 y 1950 respectivamente. Otra diferencia, ya más sutil, sería, que en aquel tiempo, en España no se hablaba de libertad ni para anunciar un tampax.

Mi generación normalizó la compra de anticonceptivos aunque para ello hubiera que robar la receta a una pariente. Muchas, «pecadoras contumaces» abrieron caminos hacia Europa donde el aborto no se pagaba con carcel, como el adulterio femenino, porque el masculino era una hazaña que se premiaba. Nosotras dejamos de pedir permiso al padre o al marido para tener una cuenta corriente, y fuimos finalmente libres para tener un pasaporte.

Nos empeñamos en ser independientes económicamente lo que acabó haciendonos trabajar dentro y fuera de casa por un sueldo de mierda siempre inferior al de nuestra pareja, fuera él albañil o tu doctora en físicas. Mal ejemplo, la doctora en físicas sigue cobrando menos que un albañil.

Democratizamos tanto el fumar, lo que fuera, que ahora hemos normalizado el cáncer de pulmón.

Queríamos ser tan libres que después de haber criado a nuestros hijos, a veces solas por aquello de la ley del divorcio, que nos hacía más libres, hemos cuidado de nuestras madres que nunca fueron tan libres como nosotas y ahora cuidamos de nuestros nietos para que nuestras hijas puedas ser, ellas sí, tan libres como nosotras hubieramos querido ser.

Ahora el acoso sexual acecha por todas partes, a nosotras en cambio cuando un pariente o amigo de la familia se metía con tus incipientes tetas o incluso las manoseaba y tu, por aquello de que te habían dicho en el cole que tus tetillas era fuente de pecado corrías a buscar amparo y defensa en tu madre, ella te decía aquello de «dejale, nena, que está jugando» .

Cuando subías al metro, especialmente en verano, tenías la certeza de que al bajar algun tipo se habría calentado frotando la entrepierna contra tu muslo o lo que le pillara más a mano. Y cuidado, no se te ocurriera quejarte, porque la culpa era tuya por llevar minifalda, que estaba de moda, y si te ha tocado es porque tu eres una buscona.

Y como tú comiste la manzana y eres el origen del pecado, si aun creías en la Iglesia y sus ministros, te ibas al confesionario y de allí, muchas veces salías peor que habías entrado.

Ahora, las nuevas feministas nos miran por encima del hombro y nos llaman conformistas, acomodaticias y para muchas de ellas somos las culpables de casi todo.

Tengo una hija y una nieta y si me preguntasen, cual ha sido para mi el mayor logro de mi generación por lo que hace al feminismo, les diría que la implantación de las miniexcavadoras, más conocidas como bobcat. Ellas acabaron con los tios cavando zanjas mirando desde el subsuelo de la ciudad, las bragas de las chicas al pasar y expresando, con lo que no son piropos, lo que para ellos eran y son las mujeres, unas guarras; todas menos las suyas que esas son unas santas.

El feminismo es cosa de pequeñas batallas no de grandes titulares.

Feliz día de la mujer.

Nota.

Por todo lo antedicho me duele de forma muy especial que el post que escribí en 0ctubre de 2017 bajo el título Planchando con la sexta, siga plenamente vigente.