Hablando del dux y el Corno ducale

,
Hablando del dux y el Corno ducale

Tengo algunos seguidores de esos que están siempre al quite y que no dejan pasar una. A ellos les estoy muy agradecida por su trabajo de «control», pero algunos se pasan y son una pesadilla (ya se lo he dicho directamente) : «Paco, por favor un poco de calma, que no me da la vida». A Paco lo conozco de mis tiempos en flickr y es un fan de Wagner, por eso le perdono su impaciencia. Bueno vamos al asunto.

Dell retrato del Dux Loredan lo que más destaca es lo que lleva en la cabeza, El Corno ducale, que es más que una prenda, es algo así como la corona de una de las repúblicas mas longevas de la historia. si lo de unir corona y republica suena raro, pero las cosas como son.

El Corno Ducale: El símbolo del poder veneciano. Su forma recuerda, y mucho, a un gorro frigio. Y ahora viene cuando Trump pregunta y ¿Qué es eso del gorro frigio? porque claro doy por descontado que no lo sabe ni le importa.

El gorro frigio es uno de los símbolos más potentes de la historia política y social de Occidente. Como su nombre indica, el gorro proviene de Frigia, una antigua región de la actual Turquía. Era una prenda de lana o cuero con una característica forma cónica y el extremo superior curvado hacia adelante.

En la antigüedad, artistas griegos lo utilizaban en la cerámica y la escultura para identificar a los «extranjeros orientales». De hecho, en la iconografía clásica, personajes como Paris, Midas o las Amazonas suelen aparecer representados con este gorro para marcar su origen no griego.

El salto del gorro frigio, de simple gorro a símbolo de libertad se debe, curiosamente, a un malentendido histórico. ( a ver que una sabe cosas pero no tantas y eso lo he descubierto hace nada gracias a una amiga que de romanos sabe un montón) . «En la Antigua Roma, los esclavos que obtenían su libertad (libertos) en una ceremonia llamada manumissio se cubrían la cabeza con el pilleus, un gorro de fieltro de forma similar pero más simplificada. Tras el asesinato de Julio César, los conspiradores acuñaron monedas con un pilleus entre dos puñales para simbolizar la liberación del «tirano». Siglos después, durante el Renacimiento y la Ilustración, los artistas confundieron el pilleus romano con el gorro frigio, fusionándolos en un solo icono» y hasta aquí la cita.

Pero en realidad el salto a la fama del gorrito se produjo durante la Revolución Francesa, que se escapa del tema del dux, pero lo añado por aquello de ampliar el concepto y porque este blog es mío.

Los revolucionarios, especialmente los sans-culottes, adoptaron el gorro rojo (a menudo adornado con una escarapela tricolor) como símbolo de su lucha contra la monarquía.

Marianne, la figura alegórica de la República Francesa siempre aparece luciendo un gorro frigio. Representaba la idea de que el ciudadano ya no era un «sujeto» o esclavo del rey, sino un hombre libre. el gorro siguió su muy personal camino por la historia que lo llevaría de la revolución a lugares tan exóticos como argentina, Colombia, el salvador, países en los que el gorro tiene un papel importante en sus banderas o escudos y…. no puedo resistirme a mencionar a los pitufos de la infancia de muchos, que, TAMBIÉN, lucían su versión particular del gorro frigio y me suena que la mascota de las olimpiadas de Paris también lo llevaba. Por cierto , había que ser valiente para bañarse allí. ah! bueno y ya puesto a citar me gustaíia que alguien me aclarara si la barretina catalana tiene algo en común con el gorro frigio, que no me extrañaría

Cerrado el capítulo, tonterías varias, volvemos al Dux.

Y al corno Ducale, símbolo de la soberanía Veneciana y por eso, porque era muy importante, el Dux solo se lo quitaba ante el Santísimo Sacramento.

Debajo del corno, el Dux siempre llevaba un pequeño gorro de lino blanco (la cuffia).

Para una persona curiosa como yo, la vida es un no parar porque ahora mismo he pensado en el gorrito del Papa (el de Roma) y en la kipá judia.. seguro que todo tiene algo que ver.

Bellini lo pintó con una delicadeza extrema; verás los hilos transparentes del lino asomando bajo el borde del pesado brocado dorado.

Al empezar este post he establecido una cierta relación entre el corno y la corona, una relación discutible porque al contrario de muchos reyes al uso, el dux en realidad era bastante prisionero de su propio poder, un poder que también era relativo, al fin y al cabo Venezia era una republica. (pero que no funcionaba como las que actualmente conocemos)

El Dux era el magistrado supremo y la «cara visible» de la Serenísima República de Venecia.
A diferencia de los reyes europeos, el Dux no era un monarca absoluto, sino un «primer servidor» de la República. Así se le definía.

Su poder estaba extremadamente limitado por el Gran Consejo.

Muchos historiadores describen la figura del dux como «prisionero de lujo» o «venerable rehén del estado». Esto es porque a medida que Venecia crecía en poder e influencia las familias venecianas representadas en el Gran Consejo y el Consejo de los Diez estaban obsesionadas con evitar que el poder recayera en una única familia, al estilo de las monarquías absolutas europeas del momento, o en otro orden como sucedía en Florencia con los Medicis. Por eso fueron limitando la libertad y por tanto el poder del Dux con las Promissione Ducale.

El Dux no podía abandonar el Palacio Ducal por motivos personales ni salir de la ciudad de Venecia sin la autorización expresa de sus consejos. Incluso para dar un paseo fuera del palacio, solía requerirse que fuera acompañado por consejeros que vigilaban sus movimientos y con quién hablaba.

No podía abrir su propia correspondencia, pública o privada. No podía recibir regalos. No podia recibir embajadores u otros dignatarios a solas.

En los actos oficiales o ceremonias el Dux debía limitarse a seguir un protocolo rígido.

Mientras fuera Dux, sus hijos y parientes no podían ocupar cargos públicos importantes. (Esto…., alguien podría tomar ejemplo, no sé, digo yo)

Incluso, después de morir el Dux era sometido a una especie de juicio, post-mortem. A cargo de unos funcionarios llamados Inquisidores, que revisaban su gestión y si encontraban gastos excesivos o cualquier otra irregularidad, multaban a sus herederos. Cosas así son las que me hacen pensar que vamos para atrás.

Y, por supuesto, no podía elegir a su sucesor.

En su paranoia anti-absolutista, los venecianos, se inventaron un sistema electoral de lo más loco.

Llegar a ser Dux no era cuestión de herencia ni de una simple votación.

Venecia diseñó un sistema de elección deliberadamente complejo para evitar que una sola familia tomara el control absoluto, una mezcla de suerte (lotería) y voto directo que podía durar días. La cosa iba así:

  • Se reunía el Gran Consejo (la nobleza de Venecia).
  • Un niño de la calle (llamado el ballottino) sacaba bolas de una urna para seleccionar a un grupo al azar.
  • Ese grupo votaba para elegir a otro grupo más pequeño.
  • Ese proceso de sorteo-voto-sorteo se repetía hasta diez veces.
  • Finalmente, quedaban 41 electores que se encerraban bajo llave (cónclave), ( os suena no?) hasta que lograban una mayoría de al menos 25 votos para elegir al nuevo Dux. (recuerdo que eran 41, si fuera España nunca tendrían dux)
    Casi siempre se elegía a hombres de edad muy avanzada (Loredan tenía unos 65 años, que para el siglo XVI era mucho). Se buscaba a personas con una carrera diplomática brillante, pero lo suficientemente mayores como para que no tuvieran tiempo de convertirse en tiranos. No es mala idea.

A pesar de las limitaciones, inherentes al cargo. Las familias venecianas competían por que uno de sus miembros accediera a tal honor, y es que de eso se trataba de prestigio y honor.

Los hubo, sin embargo, que intentaron rechazar la elección, lo que también estaba prohibido por ley.

Andrea Contarini, se negó y fue declarado traidor a la patria.

A Leonardo Donà tampoco le gustó la idea, pero al final la acepto y a Ludovico Marin se le atribuye la exclamación «¡Me han hecho Dux! ¡ qué desgracia!

Y hasta aquí el Dux. Hasta otra Paco


Descubre más desde Estrella

Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.