Cuando nació este blog, allá por el 2007, y durante varios años la fotografía ocupó un espacio preeminente. Nunca he tenido duda sobre si la fotografía es o no arte. Independientemente del soporte y las técnicas lo que la hace arte o no, es el momento creativo. Ese algo que hace una fotografía capte tu atención, tenga sello propio y despierte emociones.
Durante aquellos años me interesé por el trabajo de muchos fotógrafos. Uno de ellos Robert Mapplethorpe.
Nacido en 1946 en una familia católica de Queens, Nueva York, Mapplethorpe estudió pintura y escultura en el Pratt Institute.
En 1967, conoció a Patti Smith que sería su amante, durante un tiempo, pero sobre todo su compañera, en una época complicada. En aquel tiempo nacieron los movimientos hippies, el black power, levantado puños negros en las olimpiadas, los jóvenes se negaban a cumplir con «el sagrado deber de defender» dios sabe qué en Vietnam. Las drogas hicieron acto de presencia de forma masiva y traumática. Haz el amor no la guerra era el caballo de batalla de toda una generación.
El arte, en todas sus facetas no fue ajeno a esta revolución.
Patti fue la primera persona que creyó ciegamente en el genio de Robert. Ella fue la que lo empujó a dejar los collages y centrarse en la fotografía. Aunque robert se declaró pronto homosexual (murió a los 42 años por complicaciones de la sida) siempre consideró a Patti su media naranja. Para muestra la portada de Horses 1975

Otro nombre importante en la vida de Mattlethorpe es el de Sam Wagstaff galerista que fue su mentor y amante el le regaló su primera cámara Hasselblad.
El estilo de Mapplethorpe se caracteriza por una búsqueda obsesiva de la perfección técnica y la simetría. Los estudiosos dicen que trataba a sus modelos con la misma reverencia con la que un escultor renacentista trataría el mármol y me parece una magnifica descripción.
Entre su producción destacan:
- Naturalezas muertas: Sus fotografías de flores (especialmente orquídeas y lirios) son famosas por su carga erótica y su iluminación dramática.
- Retratos: Inmortalizó a figuras icónicas como Andy Warhol, Grace Jones y, por supuesto, Patti Smith.
- El cuerpo humano: Se centró en el desnudo masculino, explorando la anatomía con un enfoque en la escultura clásica, pero a menudo con temáticas de fetiche y subculturas underground.
Muchas de las fotografías ligadas a la temática del cuerpo humano, eran en si mismas fuente de polémica por su marcado carácter sexual.
«Busco la perfección de la forma. Lo hago con los retratos. Lo hago con los penes. Lo hago con las flores». — Robert Mapplethorpe.




















