Entre las cosas muy, muy británicas están, por ejemplo el criquet, el te, el fish & chips, el curry, el porridge, Monty Don o la paella con chorizo.
El pedigree british de estas cosas es bastante discutible. Especialmente la paella y el chorizo. Por ese motivo, si alguien me pregunta por algo auténticamente británico yo me inclino por las pantomimas navideñas, los uniformes del cole y las charity shops.
Esto último, algo que en España no existe o si lo hay , es muy anecdótico, pero que en UK es una tradición plenamente vigente. A día de hoy hay más de ciento sesenta mil registradas.
Definición rápida, una «charity» es una organización sin ánimo de lucro .
Para que el gobierno británico te considere una «charity», debes cumplir dos reglas de oro:
- Tener un «fin caritativo»: Esto incluye ayudar a los pobres, promover la educación, la salud, la religión, el arte, el bienestar animal o la protección del medio ambiente etc.
- Beneficio Público: No puedes ayudar solo a tu familia o amigos; el beneficio debe ser para la sociedad en general o un sector amplio de ella.
Esto sería una «Charity» a secas, aquí podría ser una ONG, pero lo que las hace populares es lo que ves por la calle, las tiendas.
Se les podría definir como tiendas Vintage con un fin no lucrativo, bajo la etiqueta de una causa noble.
Vintage, porque las tiendas se abastecen básicamente de que la gente, cualquiera, ya no usa (ropa, libros, muebles, herramientas, artículos de decoración , eso es un peligro porque hay cada cosa como para echarse a temblar). Las tiendas están a cargo normalmente de voluntarios.
Son tan populares básicamente porque son un canal para deshacerte de aquello que ya no usas y encontrar verdaderas gangas.
En Uk la cultura de la segunda mano está muy arraigada. No hay escuela que no tenga su propio mercado de segunda mano para los uniformes. Mi hija tiene un par de jerséis de cashemere comprados a un precio de escandalo.
Fue de una charity y con la intercesión de mi hija de donde llegó a mis manos el libro que abre este post.
Hockney es un pintor contemporáneo que descubrí no hace muchos años gracias a mi amigo Ferran Molina y a raíz de una magnifica exposición que organizó la Tate Britain que tuve la oportunidad de visitar.
Un libro que, lo confieso, aun no he leído porque por más que apriete con la yema del dedo, no aparece la traducción como en la Kindle. Pero como se trata de un clásico entre los clásicos, y que es el primer libro que se escribió acerca de este artista, me he conjurado a leerlo apretando o no la yema del dedo. Seguiré informando.







