Semanas atrás, hablando de las firmas en el arte, hice mención, muy de pasada, a Clara Peeters y sus famosas firmas en forma de autorretrato, curioso, interesante, pero Peeters merece más.
Clara Peeters es una de las figuras más fascinantes y, hasta hace poco, injustamente olvidadas de la pintura flamenca del siglo XVII. (¿será porque era mujer?)
Fue una pionera absoluta en el género del bodegón (naturalezas muertas), y una de las escasísimas mujeres que logró profesionalizarse en una época donde el acceso al arte les estaba prácticamente vetado.
De su vida personal se sabe muy poco, se cree que nació en Amberes hacia 1594 (según registros de bautismo de la iglesia de Santa Walpurgis).
Fue una artista extremadamente precoz. Su primera obra conocida, Bodegón de galletas, está fechada en 1607, lo que significa que la pintó con apenas 13 o 14 años. Desarrolló su actividad principalmente en Amberes. A diferencia de otras pintoras de la época que solían ser hijas de pintores famosos, que se sepa no es este el caso, ni tan siquiera se sabe quién fue su maestro. Algunos estudiosos dicen que podria ser Osias Beert.
Si su nacimiento es una incógnita, también lo es el resto de su vida, porque su huella artística se pierde allá por 1621, aunque algunas fuentes afirman que pudo seguir pintando hasta 1657. Pero poco más por no decir nada, se sabe de su vida.
Peeters tenía una habilidad asombrosa para diferenciar texturas: el brillo del metal, la porosidad de la cáscara de un queso, la transparencia del cristal o la suavidad de las plumas de un ave.
Solía situar los objetos protagonistas de sus bodegones, en mesas vistas desde un punto de vista bajo, lo que da a los elementos dandoles una presencia monumental, mas parecen retratos que simples representaciones objetos cotidianos.
Sus cuadros reflejan la riqueza de la burguesía flamenca de su época. Incluyendo porcelana china (tipo Wanli), copas de plata sobredorada, cuchillos finamente trabajados y alimentos exótico
En su obra domina el claroscuro, destacando los objetos para potenciar su volumen y acentuando esa sensación de «retrato».
Se conservan unas 40 obras de autoría certificada, entre las que destaca.
Mesa con mantel, salero, taza dorada, pastel, jarra, plato de porcelana con aceitunas y aves asadas» (hacia 1611): Es su obra cumbre. Se encuentra en el Museo del Prado y es un despliegue total de su técnica, mostrando un banquete aristocrático con una precisión casi fotográfica. Obra que podéis observar en todo su esplendor (más que al natural) en la pagina web del Prado siguiendo este enlace, conde podréis observar los detalles en alta resolución. AQUI

En ese mismo enlace podréis ver otros tres cuadros de la misma artista. Por cierto en 2016 Clara Peeters se convirtió en la primera mujer en tener una exposición monográfica en toda la historia del Museo del Prado.

En este otro cuadro, conservado en Staatliche Kunsthalle Karlsruhe en Alemania. podéis ver la misma Jarra. Y en la jarra de la derecha, os lohe ampliado podéis ver algunos de sus famosos autorretratos.

Esta es una de las mayores curiosidades de Peeters que «escondía» su imagen en sus cuadros. Era su forma de reafirmar su autoría en un mundo de hombres.

En varios de sus cuadros aparece también un cuchillo de plata con su nombre grabado . Estos cuchillos eran regalos de boda típicos de la época, lo que ha llevado a pensar que algunos de sus cuadros podrían haber sido encargos para celebrar matrimonios.

Aquí un detalle del increíble dominio de las texturas que tenía.
Podéis ver su obra, además de en El Prado, en el Rijksmuseum (amsterdam), en el Maurithhuis de la Haya y algun otro, pero ya os he dicho que solo se le reconocen 40 cuadros. y en Google Arts & Culture






