Esa de ahí arriba es Sonna compañera de viaje vital de mi hija.
Se dice que los gatos no tienen amo pero si casa. Vista la experiencia familiar he de discrepar. Porque sonna ha vivido en un total de 10 casas, en 5 países distintos.
En 2025, con dieciséis años cumplidos, Sonna dejó este mundo y lo hizo en Inglaterra.
La relación de los Uk con sus mascotas suele ser muy intensa.
Por ejemplo, si entras en una consulta veterinaria y ves una vela encendida en el mostrador de recepción, eso querrá decir que alguna querida mascota ha emprendido el viaje sin retorno.
Con un ceremonial así, no es de extrañar que cuando sonna, por la enfermedad y los años, dejó este mundo, a mi hija le ofrecieran un llamémoslo «pack in memoriam», que consiste en:



Un frasquito con pelos de la difunta, una huella y algo que yo encuentro de un gusto más que dudoso. Una impresión post-mortem de su cara. Da mal rollo, sí.
Por supuesto el pack incluía, las cenizas.

A día de hoy, más de un año despues de su fallecimiento, esa caja esta en mi casa. La tengo yo desde el mes de octubre, cuando la metí en la maleta y me la traje para casa.
No negaré que tuvo su gracia cuando tuve que explicar al agente del aeropuerto, que aquello de la caja no era ningún explosivo ni algún tipo de droga (previamente, y just in case, me llevé copia del «certificado» de defunción.
Y me diréis, ¿por qué «cñ» te llevabas eso a casa?. Pues por esto.

Cuando murió Sonna, mi nieta dijo que quería que sus cenizas estuvieran en mi casa junto con las de unos cuantos perros y gatos que a lo largo de los años han compartido su vida con nosotros.
Y se me ocurrió que, un poco en la línea de los «pet cementery» ingleses muy habituales, casi obligados, en las casas señoriales y en las que no lo son tanto. Mis animales también merecían un recuerdo, así que con unos moldes de silicona, dos botes de resina y un poste de Leroy Merlin, me monté ese «in memorian».
Es probable que para todos aquellos que tengan animales será lo mas lógico y bonito del mundo, los demás son libres de pensar lo que mejor les parezca. Pero en mi opinión mis animales se merecían esto y Sonna también.
Ahora solo falta que, cuando los british están en casa, hagan un hueco en sus ajetreadas agendas y dediquen un ratito a esparcir a la pobre sonna en algún arbusto. De momento l descansa en paz en el estante de abajo del escobero.
Que tengáis una buena semana







