Liarla …. estrella – 992

La de años que llevo conviviendo conmigo misma y aun me sigo asombrando de la capacidad innata, o no, que tengo para liarla, o mejor dicho para liarme, porque la única perjudicada soy.

Dichos como «quien mucho abarca poco aprieta» y otros por el estilo me vienen como anillo al dedo. En el campo del bricolaje he sido autosuficiente en casi todo, aunque últimamente tengo problemas con el taladro, vibra demasiado para mis dedos. Llevo lo del DIY en el ADN. Mi vocabulario va desde el Hormigón lliscao, a la coloratura. El campo de las manualidades no tiene secretos para mi y si los tiene, no hay problema busco la solución y si no la encuentro me la invento. Vestidos, pantalones, jerseys, ganchillo, punto de cruz, macramé la verdad es que creo que lo he probado todo o casi todo, porque sorprendentemente nunca me había metido en eso del patchwork.

Desde tiempos inmemoriales he ido guardando la parte decorativa de lo que ha sido el uniforme de trabajo de mi marido, las corbatas, con la idea de, en algun momento, «hacer algo» con ellas.

Ahora ya se qué hacer con ellas, pero como sea que son piezas únicas, esas telas seguro que no las puedo conseguir, pensé en hacer un prueba y mira tú por donde mi marido que hace limpieza de armario y ya me tienes con ocho camisas, además de otras piezas de tela no identificadas. Un vistazo a Youtube un buen aceitado a la máquina (la pobre tiene cuarenta años) y ya me tienes allí cortando telas.

Es una lástima que con tantas habilidades inútiles en mi cerebro ya no quedase espacio para los números y conste que cuando era cria sacaba buenas notas en mates, pero de eso hace mil años. Porque si además de la capacidad espacial hubiera tenido la númerica quizá me habría dando cuenta de que hacer cuadraditos de 10 por 10 que a su vez corté por la mitad, habría dado como resultado la escalofriante cifra de 992 retales.

La verdad es que no ha quedado mal pero lo de las corbatas lo dejo para más adelante.