bye bye Imac

Casi, casi, llegamos a celebrar nuestro duodécimo aniversario, pero no. No ha sido posible, al final no pudimos superar la «Sierra» 2016, y poco a poco, a mi viejo Imac le fueron cayendo aplicaciones como caen las hojas en otoño.

Llegó por sorpresa un 21 de marzo, día de mi cumpleaños. Ese día mi marido me hizo un hijo, un hijo de 27 pulgadas, hasta ahí bien, salvo cuando tuve que llevarlo a cambiar la pantalla, por el peso y la factura.

El inicio de nuestra relación fue muy traumática, Yo que venia de la racionalidad austera de windows, de repente me dí de bruces con la supuesta intuición del Mac. Y una mierda intuición!

A lo largo de estos años hemos superado tantas crisis que he perdido la cuenta, la Iphoto fue quizá la más sonada. Ahora muchos no sabrán ni que era eso, pues era el antecesor del actual photos igual de cutre, con sus mastodónticas fototecas, por no hablar de Pages. Menudo programon, la virge ….

Cuando creía que empezaba a alcanzar el equilibrio llega otro aniversario y me regalan un Iphone. Tres, tres Iphone tuve que sufrir, os juro que hubo momentos en que Apple consiguió bajarme la autoestima cosa difícil, pero lo consiguió. Total, que en el dia de su jubilación mi Imac se había convertido en una especie de Frankenstein con la RAM ampliada y un disco extra porque claro allí no cabía nada.

Exageras me diréis, especialmente los que tenéis un Iphone. Yo no le llamo exagerar, le llamo licencia literaria, pero no me falta razón.

Es difícil, lo sé, eso de reconocer públicamente que tu Iphone, ese que tanto amas porque con lo que te costó, cómo no amarlo, te lía más que un impreso de Hacienda, pero esa es la verdad.

Con el tiempo y ante la evidencia de que el bicho no se estropeaba fácilmente llegamos a un acuerdo, algo así como esos matrimonios que duermen en habitaciones separadas.

En la mesa hardware Imac con su manzanita pero en cuanto al software cero, cero patatero, ni un programa de Apple. Bueno, miento el Vista Previa, sí pero porque apenas sirve para dos cosas y esa las hacía bien. Digamos que finalmente y con mucha paciencia habíamos llegado a un cierto equilibrio pero los sistemas operativos se iban sucediendo. Y el Leon (Lion 10.7.5) dejó de serlo para subir una montaña con el Mountain Lion 10.8.5 y lo hizo con dignidad, aun era joven. Y después llegaron el Mavericks, el Yosemite, el Capitan y el ya viejo Sierra. Todo lo demás Mojave, la Catalina o el Big Sur, para mi como si fueran realities de la tele, nunca llegué a verlos. Mi Imac ya no los admitía.

Cuando hablamos de cambiarlo, por un momento, aunque solo fuera por la pereza de volver a empezar, una ya tiene una edad, pensamos en repetir (lo que hace la pereza) pero entonces supe que nada era ampliable que como lo comprabas, así te lo comías hasta el final de sus días; pero eso si con su maravilloso M1 y su manzanita

Pues será maravilloso pero yo no lo probaré. 24 horas, solo 24 he tardado en tener el HP a punto. Por ahi tengo el laptop que sigue siendo Apple pero en su memoria no tengo nada, lo uso para navegar y escribir, todo esta volando por la nube que por supuesto no es Icloud. . Vamos que lo hago con una manzanita pero podría hacerlo igual un pimiento.

bye bye Imac, fue bonito mientras duró pero no te añoraré.

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