Catharina van Hemessen

Catharina van Hemessen

Pocas, sí pocas, es cierto,  pero como decía mi madre refiriéndose a las meigas en Galicia. «haberlas haylas».

Por eso porque son tan pocas las pintoras reconocidas, vale la pena hablar de ellas y hoy quiero  hablar de Catharina van Hemessen (Amberes 1528 – 1567)

Ella es una de las primeras pintoras flamencas de las que se tiene constancia documental y, algo aun más raro en atención a la época, con obras firmadas.

Como sucede con otras artistas, en su caso tan importante es la calidad de su trabajo como la propia existencia del mismo.

Catharina nació en Amberes en una época de gran efervescencia cultural y económica en los Países Bajos. Era hija de Jan Sanders van Hemessen, un conocido pintor manierista que, por voluntad propia, por principios o por casualidad decidió iniciarla en la técnica artística.
En el siglo XVI, el acceso de las mujeres al aprendizaje artístico era extremadamente limitado, y las pocas que consiguieron despuntar solían ser hijas o hermanas de pintores, que aprendían el oficio en el ámbito familiar.

En 1554, Catharina se casó con Christian de Morien, un organista de la catedral de Amberes. Su talento llamó la atención de María de Hungría, hermana de Carlos V y regente de los Países Bajos, quien se convirtió en su principal mecenas.

En 1556, Catharina y su marido acompañaron a la regente a España, donde residieron hasta la muerte de ésta en 1558.

Sus trabajos tienen mucho en común con otros artistas flamencos de la época como el cuidado en el detalle especialmente notable en las ropas y encajes.

Sus retratos suelen ser de pequeño formato, cargados de simbología como la presencia de perros, sinónimo de fidelidad, de esto ya hemos hablado en otros artículos.

Este podéis verlo en Amberes.

En la National Gallery se puede ver el Retrato de una dama (h. 1551): que dicen, podría ser una hermana. La obra destaca por el contraste entre el traje negro de la dama y el fondo oscuro, resaltando la delicadeza de las manos y el rostro.

Pero el retrato más famoso es el  suyo propio que se puede ver en el Kuntsmuseum de Basilea, donde aparece sentada al caballete. Un retrato en el que se puede leer «Caterina de Hemessen Pingebat 1548. Aetatis Suae 22»,  en lo que puede ser considerado casi una declaración de intenciones. Soy yo y yo soy quien lo ha pintado.

En cuanto a la pintura religiosa, lo más destacable es la tabla de 1550, expuesta en el museo Mauritshuis de La Haya el Descanso en la huida a Egipto, firmada a la izquierda sobre una roca: «CATHARINA/DE HEMES/SEN PINGE/BAT».

Y tambien su participacion, no del todo contrastada (para unos sí y para otros no) en el cuerpo central del retablo de Tendilla, que se encuentra en el Cincinnati Art Museum, procedente del antiguo monasterio jerónimo de Santa Ana de la citada villa, mejor no saber como fue de la Alcarria a Cicinatti, 

Guicciardini, Ludovico. (1567). La cita como una de las artistas más destacadas de los Países Bajos.

Vasari, Giorgio. Le vite de’ più eccellenti pittori, scultori e architettori (edición de 1568). Vasari la menciona, brevemente, en su sección sobre artistas flamencos.

Si quereis saber más sobre ella y su tiempo, aquí os dejo algunas lecturas

  • Chadwick, Whitney. Mujeres, arte y sociedad. Madrid: Destino, 1992 (o ediciones más recientes). Un clásico para situar a Van Hemessen en el contexto de las trabas sociales de su época.
  • Harris, Anne Sutherland y Nochlin, Linda. Women Artists: 1550-1950. Nueva York: Los Angeles County Museum of Art/Knopf, 1976. El catálogo de la exposición que «redescubrió» a muchas de estas maestras.
  • Heller, Nancy G. Women Artists: An Illustrated History. Nueva York: Abbeville Press, 1997. Ofrece un buen análisis visual de su técnica y realismo.

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