Il cornicello Napolitano

Si habeis estado en Napoles es muy probable que de allí os hayais traido como recuerdo este pequeño cuernecillo de la suerte, los hay que creen que es un pimiento. Esta es una de esas cosas del marketing italiano realmente bien pensadas, porque en cualqueir bolsillo y por poco dinero te traes recuerdos para toda la familia, sin necesidad de pagar exceso de equipaje.

He dicho poco dinero pero los hay de todos los precios, algunos solo los encuentras en joyerias, lo que de alguna forma desvirtua un poco su razón de ser, entre estos los hay de oro, de plata, pero lo suyo es que sean rojos y por tanto de coral, un material cada día más escaso.

Lo normal es comprarlos casi a puñados en cualqueir tienda de recuerdos. esos son siempre rojos y suelen llevar «instrucciones».

  • El cornicello ha de ser: Tuosto, vacante, stuorto e cu’ ‘a ponta o lo que es lo mismo  rígido, hueco, retorcido y puntiagudo
  • el cuerno debe ser rojo, porque es el color de la sangre y por lo tanto de la vida;
  • el cuerno debe estar hecho a mano para que quien lo hace, transmita energías positivas al objeto y al receptor . solo con esto ya quedan descartados…. me temo que todos porque eso de hechos a mano, no sé yo.
  • el cuerno debe ser un regalo para desear suerte y protección.

Lo de relacionar el cuerno, no el pimiento, con la suerte, la riqueza, la fertilidad viene de muy antiguo. En este caso concreto se supone que sirve para evitar el mal de ojo. Por ahi encontrareis «instrucciones» bastante surrealistas, algunas te piden que al recibir el cornicello, no el pepperoni, el que lo obsequia debe abrir la mano y el receptor le ha de pinchar en el centro, de ahí lo cu’ a ponta. Otros, ya rizando el rizo, dicen que hay que citar a Totó : lo que quieras para mi, para tí el doble. Que sea o no frase de Totó, francamente no me meto.

Lo único seguro, al menos para mi es lo que me dicen mis fuentes, vamos mi familia napolitana. Te lo han de regalar y lo puedes llevar en el cuello, muchos lo llevan en el llavero o en la cartera y si se rompe, tranquilo, no pasa, se ha roto porque el mal de ojo te acechaba y el cornicello, no el pepperoni, ha hecho su magia y te ha salvado.

Algunos llevan lo de la fe en el amuleto a unos niveles ligeramente exagerados, como el de la fotografia, pero de ese cornicello, os hablo en otro momento

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