Cuarentena día 15 – y vamos a por la segunda

Pues sí, oficialmente hoy he terminado mi cuarentena de 14 días impuesta por el gobierno argentino a los llegados de paises con presencia de coronavirus. Hoy, se supone ya podría ir a dar una paseo junto al rio, a comprar a la pescadería Capri o a tomar café. Pero lo máximo que he hecho hoy ha sido cambiar la localizacion de mis paseos a la terraza de arriba. Le he pillado un arte a eso de andar garbosamente, media vuelta y patrás. Espectacular. Estoy por probarlo con tacones, esos que me traje para ir al Colón a ver Nabuco. Ya sabeis la ópera y yo. Creo que tendré que conformarme con ponermelos en algun concierto de la Filarmonica de Berlin o alguna representación del Met, del Liceu o el Teatro Real no va a ser porque desde aquí no los puedo ver, que manda guebs que pueda ver todos los teatros del mundo menos los de casa. Pero se entiende con el pollo que hay montado allí se te quitan las ganas de volver, en realidad aun lo seguimos meditantdo.

Hoy, por si acaso, me he registrado en un listado del ministerio de Exteriores que aun no se muy bien para qué sirve y en otro, este del consulado, que se supone me avisará cuando haya algun vuelo , solo de Aerolineas Argentinas, para volver a casa. Con algunas advertencias muy claras.

En ningun caso se trataria de una repatriacion (escrito en mayusculas y negrito) lo recalco por aquellos pediodistas que hoy titulaban en la prensa española cosas como “llegan a españa mil repatriados”. A ver chavales cuando te repatrian te traen ellos y pagan ellos cuando lo que han es decirte que mañana hay un avión y que si quieres “aquí tienes el enlace para comprar el billete” Esto en mi pueblo es un vuelo pagando con un intermediario. En el artículo que leia esta tarde, creo que en El Pais al respecto, casi al final se mencionaban las quejas de los supuestos “repatriados” por las cifras astronomicas que han tenido que pagar.

Asi las cosas con un billete pagado en una compañia que digo yo, algun día volvera a volar o no, pero ya veremos. Con la perspectiva de volar en un avión que ha repatriado argentinos que vienen de zonas infectadas y que vete a saber tu como lo han limpiado si lo han hecho, Ante la evidencia de pasar 13 horas de vuelo rodeada de gente que como uno tosa nos cagamos todos y ya sabemos como acaban los lavabos despues de vuelos tan largos . Y con un mar de dudas al respecto de la eficacia de las medidas aplicadas en España, visto lo visto. Casi que me quedo aquí, al menos de momento, que al fin y al cabo ahora estoy sanisima y que tomando las debidas precauciones, en principio, a no ser que el vecino empiece a toser delante de un ventilador y tire sus gotitas hacia aquí, Visto todo esto, cabe pensar que igual lo más sensato es quedarse donde estoy que tampoco se esta mal, aunque sigo y seguiré añorando mis cosas, mi casa… iba a decir mi mundo, pero eso ya ha cambiado.

Así que como dicen los que saben de sevillanas, “amo a por la segunda” Con tanta cuarentena empiezo a sentirme como un perro importado en Inglaterra.

Cuidense, cuidense mucho. Yo también lo hago y lo seguiré haciendo. De momento seguiré contando