Cuarentena – dia 12 – A ver chicos, que lo decía en broma

Pues al parecer nadie entendió que eso de que cuando yo acabase “mi” cuarentena empezaría la suya, era broma, palabrita de niño Jesús que lo decía en broma. Total que ahí me tenéis, con la cuarentena prolongada de oficio de momento hasta el 31. Así las cosas hoy he ampliado el campo de mis actividades como por ejemplo, ordenar la caja del té. Mirad qué monada. Nótese que que las he una sí una no, invertida para compensar el grosor de la bolsita. Creo que mañana la volveré a ordenar teniendo en cuenta los colores complementarios, o quizá hago una escalera de color.

También hemos iniciado la faceta bricolaje, yo me he librado por una tendinitis que arrastro de hace semanas y por si acaso espero dure más porque ya me veo pintado el salón de mi hija.

Pero a eso tampoco le veo mucho futuro, porque aquí, sabiamente dicho sea de paso, la cuarentena no rige para las ferreterías y es mucha la gente que parece dispuesta a invertir el tiempo en colgar cuadros, colocar cortinas. lo que se tercie. Son tantos que para comprar unos tacos lo primero que necesitas es paciencia. Las colas modo cuarentena con la gente desperdigada por la acera mirandose unos a otros con cara de “a ver quien tiene el bicho” son frecuentes ante farmacias, colmados.

No se al final como acabará todo, pero desde mi perspectiva, muy corta por el retiro obligado da la sensación de que en este país se han tomado muy en serio de “cuando veas las barbas de ….” o simplemente sea la conciencia clara de que su infraestructura sanitaria no está como para aguantar una avalancha de neumonías y su única salida es aplicar una cuarentena a rajatabla, y cruzar los dedos confiando en que con tanto científico buscando vacunas, remedios y diagnósticos fast food, alguien de con la llave para salir del pollo este en el que estamos todos, todos sin excepción metidos. En fin, al tiempo. Y por favor a todos mis amigos de casa, tened cuidado y no seais gilipollas que aquello de “esto es como una gripe” pues ya vemos que no, que no es como una gripe. Un beso