El nacimiento de Venus – Sandro Botticelli

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El nacimiento de Venus – Sandro Botticelli

Quizá te acompañó al instituto en forma de carpeta, o tal vez un día compraste una camiseta en Zara o Mango con su cabellera al viento. O te compraste unas Reebok solo para que los vientos de Céfiro empujasen tu carrera.

Una mujer corriendo en un entorno urbano con un mural colorido en la pared. El mural muestra a dos figuras aladas lanzando agua, rodeadas de flores y elementos artísticos.

O, quizá fue ella, o el uso que de ella hizo el ministerio de turismo italiano lo que te empuóo a visitar el lago Como . (Me consta que entre los italianos no hubo mucho consenso al respecto de su idoneidad)

Persona comiendo pizza frente al Lago Como en Lombardía, con un paisaje de ciudad costera al fondo y el texto promocional de Italia.

Y es que esa mujer de melena pelirroja al viento montada en una concha es, sin duda, uno de los cuadros más famosos de la historia.

Damas y caballeros, con ustedes Venus, obra del gran maestro Alessandro di Mariano di Vanni Filipepi, más conocido como Sandro Botticelli (c. 1445 – 1510). Visto esto, la pregunta sale inmediatamente, de donde sale el «Botticcelli».

Pues al parecer, y los historiadores están bastante de acuerdo en ello, el sobrenombre Botticelli («barrilito» o «pequeño barril») proviene originalmente de su hermano mayor Giovanni, un próspero prestamista de constitución «corpulenta» apodado Botticello. Por extensión, el apodo pasó a toda la familia y acabó sustituyendo al apellido real del artista, en los anales de la historia del arte.

Botticcelli fue uno de los pintores más destacados del Quattrocento italiano y una figura clave del Renacimiento florentino. Se formó bajo la tutela de Filippo Lippi, además de recibir la influencia de Andrea del Verrocchio.

En la década de 1470, Botticelli entró bajo la protección de la familia Médici. Lo que para un artista de aquella época era, tal cual, como si le hubiera tocado la lotería.

La obra se inspira en la célebre versión de la mitología clásica contada por el poeta Hesíodo en su Teogonía: Afrodita (Venus para los romanos) nació en el lugar del mar a donde fueron a parar los restos de Urano (el Cielo) cuando su hijo, el titán Cronos, lo derrocó y lo mutiló violentamente —todo un detalle por parte del muchacho—.

Si tenéis algún interés en saber qué clase de «restos» son los que Cronos envió volando por los aires, puedo decir sin ofender, que de alguna manera la masculinidad de Urano, quedó seriamente mermada.

Cuando los atributos de Urano entraron en contacto con el agua , la espuma marina resultante fertilizó las aguas y de ahí es de donde viene afrodita y su nombre, porque en griego aphros, significa espuma.

En la pintura, Botticelli retrata la llegada de afrodita a la costa de Chipre , montada en su concha. Lo más normal del mundo. Últimamente me ha dado por instruirme en todo esto de la mitología y no gano para aspirinas. Pero es interesante casi divertido y pronto llegas a la conclusión de que no hay guionista que esté a la altura de los griegos.

En razón de su bien ganada fama este cuadro ha generado a lo largo de los siglos una más que nutrida bibliografía, pero no siempre se destaca, como se merece a alguien sin cuya participación el cuadro no existiera, o, al menos no sería como es. La modelo, Simonetta Vespucci ( de soltera Simonetta Cattaneo)

Nacida en Génova a los 16 años la casaron con Marco Vespucci (pariente del navegante Américo Vespucio), por su extraordinaria belleza cautivó a la Florencia del siglo XV, convirtiéndose en la encarnación viva del ideal de belleza neoplatónico.

Fue admirada por poetas y nobles de la época —incluido Giuliano de Médici.

Lamentablemente Simonetta falleció de forma prematura a los 22 años, probablemente a causa de la tuberculosis. Esa circunstancia hizo de ella una leyenda. El impacto de su muerte en Botticelli fue tal que, según cuenta la tradición, el pintor pidió ser enterrado a los pies de su tumba en la Iglesia de Ognissanti en Florencia, deseo que se cumplió tras su muerte en 1510.

Este cuadro esta ejecutado al temple sobre lienzo, algo no muy habitual en la época. Mide 278 cm de ancho por 172,5 de alto. Se conserva en la Galeria Uffizi

Pero si lo queréis ver al detalle, muy al detalle de una forma casi irreverente , pero muy útil para entender el trabajo del artista, os aconsejo sigáis este enlace, que es de donde yo he sacado estos detalles que ahora os adjunto. Google Art & culture – el nacimiento de venus.


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