Hoy el día ha amanecido nublado, muy nublado; en el cielo y en lo personal.
Lo del cielo, se debe, dicen a una borrasca profunda hija de un huracán que después de pasearse por el Caribe y cruzar el Atlántico ha acabado en el Mediterráneo. Seguramente hoy caerá una buena.
En lo personal, este verano he sufrido una avería domestica de esas gordas, de esas que ya ves que te van a desequilibrar el presupuesto durante unos meses. Son cosas que pasan y que hay que asumirlas, yo también me estropeo. El problema es cuando ves que la tal avería es fruto de un cumulo de circunstancias que hacen bueno el dicho. «De entre todos la mataron y ella sola se murió», a lo que añadiria y ahora lo pago.
Una de las cosas que más me cabrea es la falta de profesionalidad, que a veces no reside en tanto en saber hacer las cosas como en saber reconocer que hay algunas que no sabes hacer. Porque cuando lo quieres hacer todo (y de eso yo sé un montón) al final resulta que lo haces todo mal.
Total que cuando he visto desastre que se me viene encima he hecho lo más razonable, me he ido al pueblo me he tomado un café tranquilamente (a pesar de mi estado de ebullición) y he comprado un paquete de Magnum Dark mini. (no me los he comido ahora, pero ya caerán)
Pero en realidad lo que me ha ayudado mucho a descargar el enfado ha sido la radio del coche. Donde desde hace meses ya no se escuchan ni noticias ni tertulianos ni nada que se le parezca, solo podcasts y música. Y ahí como no es donde he encontrada el bálsamo para mis males (los económicos van a parte) en esta pieza, llamarla canción sería minusvalorarla. La entrada de esta pieza y el posterior solo de guitarra de Brian May tendría que estar en el Olimpo de las grandes creaciones, o en el Walhalla.
Ahi os la dejo We will rock you, eso lo cura casi todo. A mi me ha ido, la factura la tendré que pagar igual, pero lo haré con otro ritmo.







