He dicho made in UK, pero estoy segura que pasa lo mismo en todas las monarquías y en lo que no son monarquías también.
Hoy quiero hablaros de ese señor, el del cuadro grande, el que lo señala Stefano del que ya os hable días atras.

Como podéis imaginar y acertareis ese señor es un rey, Carlos II de Inglaterra. Pero tranquilos que este post no va de la historia de este señor, aunque quizá merece un pequeño apunte histórico.
Carlos II nació en el Palacio de Sr. Jamen el 29 de mayo de 1630 fue re de Inglaterra, Escocia e Irlanda desde el 29 de mayo de 1660 hasta su muerte, en 1685. Su padre, Carlos I, fue ejecutado en 1649 tras la guerra civil inglesa, para que veáis que lo nacer rey no siempre es garantia, que se lo digan a Maria Antonieta. Entonces la monarquía fue entonces abolida y el país se convirtió en una república bajo el mandato de Oliver Cromwell. En 1660, dos años después de la muerte de Cromwell, se restauró la monarquía bajo Carlos II. Durante su reinado nacieron los partidos Whig (liberal) y Tory (conservador).
Conocido como «el Alegre Monarca», si por algo fue sin duda famoso fue por sus numerosos hijos ilegítimos, de los que reconoció a catorce. Carlos II favoreció las artes y las ciencias y, antipuritano, fue menos restrictivo que sus predecesores al mandar abrir de nuevo los teatros en 1660, cerrados desde 1642.
En una clara maniobra de «por si acaso» abrazó el catolicismo en su lecho de muerte, convirtiéndose en el primer convirtió en el primer católico que reinaba en Inglaterra desde la muerte de María I en 1558, y en Escocia desde la deposición de su bisabuela María, Reina de los Escoceses, en 1567.
Y eso, su disoluta vida personal es por lo que os lo he traído aquí, no tanto a él como a dos de sus amantes. Y es que en todo, y en esto también hay clases.
Si miráis la fotografía anterior, justo sobre la cabeza de Stefano podéis un cuadro de lo que a ojos de cualquiera es una Madonna con niño, solo que ese niño no es Jesús y ella tampoco es ninguna Madonna, mas bien una Mistress, una amante. Se trata de Barbara de Villiers , duquesa de Cleveland, que tuvo ni más ni menos que seis hijos con el rey. Al tratarse una noble Peter Lely, autor de esta pintura, la retrató como una virgen, lo que no deja de tener su punto de ironía.
Porqué os hablaba de «las clases», pues porque justo enfrente está este cuadro de también obra de Peter Lely cuya protagonista es Mary Davis «Moll» , a la que no pintó exactamente como una virgen, con ese pecho que parece querer escaparse, al menos para los estándares de la época, y eso no fue porque, como amante del rey, solo tuvo una hija con él , sino porque era actriz y cantante. Y de ahí lo de las clases.

Lo dicho, lo que vale para una monarquía, vale para todas y también las repúblicas.
Espero que os haya entretenido.
Os puesto enlace a todo lo que me ha parecido interesante, y nos vemos en la próxima.







