Así con esta palabra inventada se describía a si misma mi amiga y pareja de hecho operística, Cristina. Pues más o menos así estaba y estoy yo que llevo todo el día cantando/perpetrando la Traviata, opera que me sea entera. No en balde fue una de mis primeras experiencias operísticas de la mano de La Signora Caballe. Aunque mi primera opera fue una Carmen en noviembre de 1969, donde realmente me quedé epatée, fue en diciembre con una Traviata. El domingo estuve escuchando la arrancada de casi todas las Traviata que se pueden encontrar en spotify. Y si hay unas cuantas, pero ella, aquella voz venía de otro mundo.
Poco después llego el disco a casa y yo, una «yo» adolescente, me pasaba horas y horas «cantándolo» todo, hasta cuando no había voz. Después vinieron muchas más operas, mas sensaciones, más músicas, voces emociones. Pero claro Traviata siempre será Traviata. Algo parecido debían pensar ayer las 2.292 personas que llenaban el Liceu, lleno hasta la bandera. Ayer y todas las funciones que aun quedan.
Ayer viví algo que hacía mucho no experimentaba y es una cantante que dirige la orquesta. Bueno el director dirige, pero en un estilo muy italiano, en más de ocasión contuvo la orquesta para que Nadine Sierra se sacase de la manga lo que le apeteciera. Y no oí a ningún purista quejarse. La ópera también es eso, una gran voz, una cantante en plenitud, segura de si misma, dispuesta a disfrutar y a hacer disfrutar. El barítono era el mismo de la Butterfly , así que bien. Porque el segundo acto que no me lo toquen porque no tiene desperdicio y el galán Camarena, pues al parecer, decidido a seguir la estela de tantos tenores empeñados en dejarse la voz cantando lo que no les corresponde, pero no falló y la verdad es que lo tenía muy difícil para amargarme la noche.
Y aprovechando que el Guadalquivir pasa por Sevilla y el Tamesis por Londres, es un placer i el feliz tercer (creo) advenimiento de, uno de los mejores, por no decir el mejor blog personal dedicado a la ópera, cuyo principio creador es que la vida es un pretexto para ir a la ópera.
Partiendo de semejante premisa no es de extrañar que por segunda, o tercera vez, después de anunciar su retirada de los escenarios internáuticas, este año justo para esta Traviata, Joaquim, alma y corazón de In fermen Land, haya regresado en plan «El retorno del rey» aunque no sé si es muy monárquico.
Bueno, como he dicho en muchas ocasiones, para crónica seria de esta opera y muchas más, su blog. Lo mío es otra cosa.
Y volviendo al principio a esa Traviata de cuando aun era más niña que mujer. Anoche aplaudiendo y escuchando a Cristina gritando «Brava! Brava!» como si no hubiera un mañana, yo pensaba o deseaba que quizá entre aquellas 2.292 personas que aplaudían, probablemente habia alguna que dentro de unos años, recordará esa noche como yo recuerdo tantas otras y es La Traviata como los buenos partidos de futbol, como los grandes libros, crean aficion.

Fotografia @Sergio Panizo








7 responses to “La traviata – entraviatada”
pots dir-ho en català o com et vingui de gust . Gracies 👍
😉👍
👌
De traca i mocador, jo també hi era dilluns i vaig gaudir com feia temps que no passava. Espectacular la Nadine i el Camarema em quedo amb el records de grans nits viscudes.
Estrella, no te metas Joaquim que gracias a él he aprendido un montón. Se me hace rarisimo escribirte en español.
😉 Gràcies pel comentari i bones òperes
Gràcies per la menció, l’ enllaç i la teva fidelitat a IFL.
Evidentment no soc gens monàrquic i tampoc soc rei de res, ni de la meva mare ho era i això que els fills i les mares, ja saps…
En qualsevol cas una Traviata que recordarem i ha esdevingut per a mi, referencial, tot i que no ha estat el motiu del meu retorn a la blogosgera després d’haver-ho deixat dues vegades, si que ha donat «la causalitat» que el meu neguit personal, l’elecció de Trump i les conseqüències d’aquest desgavell en els amos de les principals xarxes socials i Nadine Sierra s’han confabulat en una alineació dels astres perfecte, que han fet possible la tercera època d’IFL.
Allà el trobaràs O hem trobareu.