Muchas veces llegando a UK con destino Gatwick, si el día es aceptable, es facil que por el costado de la izquierda lo que sería babor, veas lo que traducido a un mapa sería esto:

No hace falta ser un genio de la marina para ver que toda esa zona es un abrigo perfecto para cualquier nave, la Isla de Wight es sin duda el dique perfecto.
No es de extraña, que desde muy antiguo este fuera el hogar de la todopoderosa armada británica. Una institución que, no sin motivos, es orgullo de los británicos y que tiene su museo en Portsmouth.
No es una visita demasiado habitual porque está a más de dos horas de Londres en coche, mucho mejor ir en tren. Pero si se tercia y a poco que se tenga un mínimo interés por la historia y por el trabajo museístico bien hecho, esta es una visita que vale mucho la pena.
El museo está ubicado en el histórico Astillero de Portsmouth.
Durante siglos, Portsmouth funcionó como el principal astillero real, donde se construían, reparaban y mantenían los buques de guerra británicos.
El museo es un viaje a través de la historia y de los avances tecnológicos relacionados con la navegación, no te lo acabas en un día.
Por ejemplo, para los que les gusta la cosa bélica hay un sin fin de planos y explicaciones acerca de las grandes batallas como la de Trafalgar y más reciente, la llamada Batalla del Atlántico. Pero además hay cantidades ingentes de objetos relacionados con el día a día de un barco.
Por supuesto la visita incluye subir a una buen número de naves.
Los principales son:
HMS Warrior: El primer acorazado de hierro del mundo.
HMS M33: De la Primera Guerra Mundial.
HMS Alliance: Un submarino de la Segunda Guerra Mundial.
Pero lo que se podría considerar la joya de la corona del Museo, no es una sino que son dos. El Victory y el Mary Rose. Ellos solos justifican la visita.
El HMS Victory, fue el buque insignia del famoso almirante Nelson, el que tiene su estatua en el centro de Trafalgar Square. El año pasado, cuando tuve la ocasión de visitarlo el barco estaba «empaquetado» porque seguían los trabajos de restauración exterior.
Una tarea nada fácil, más abajo os dejo un vídeo donde se explica el proceso. El Victory es un barco que disponía de 104 cañones y desplazaba más de dos mil toneladas y eso es mucha madera.
Pero, os decía que este museo tiene dos joyas y sin duda la otra es el Mary Rose .
El Mary Rose fue un buque de guerra construido para el rey Enrique VIII entre 1509 y 1511. La sola mención de estas cifras que sitúan su antigüedad ya da una idea de su importancia.
El Mary Rose se hundió en 1545 mientras luchaba contra los franceses frente a la costa de Portsmouth. Los primeros intentos por localizar el pecio, se remontan a 1836 cuando un pesquero enganchó su red en los restos.
Ya los años 60, del pasado siglo, el historiador y buzo Alexander McKee y el Club de Submarinismo británico iniciaron una búsqueda más seria. Utilizaron las nuevas tecnologías de la época, como el sónar de barrido lateral, que permitió detectar anomalías en el fondo marino.
Pero no fue hasta 1971, cuando, gracias a un temporal que removió una capa de sedimento, se pudieron identificar varias piezas estructurales del barco. Es entonces cuando se inicio la operación de rescate del Mary Rose, que les tomó años.
Se construyó una plataforma flotante para facilitar el acceso al barco. Se realizo un exhaustivo estudio y se documentó cada detalle. Yo creo que lo hicieron por prudencia, al final lo que pretendía hacer era literalmente una locura sacar del mar un barco que llevaba allí más de cuatrocientos años.
En 1979, el Mary Rose, lo que quedaba de él, fue levantado del fondo marino. La operación fue transmitida en vivo por televisión y seguida por millones de personas en todo el mundo. No me extraña, pero yo no fui una de ellas. en aquellos tiempos mi interés por barcos del siglo XVI era cero.
En el museo se puede ver un vídeo muy interesante sobre todo el proceso y ya puestos se puede ver al actual rey con traje de neopreno. (puro cotilleo)
Una vez fuera del agua viene, para mi, lo más interesante.
El Mary Rose fue trasladado a un museo especialmente construido para él. En realidad el museo se construyó alrededor del barco, cuidando en extremo las condiciones para conservar esa joya. El resultado es una experiencia impactante.
En esta fotografía podéis ver la plataforma que, a modo de corsé, se construyó para sacar los restos de una pieza. Tal cual los sacaron los llevaron al lugar donde se empezaba a construir el museo, que además del barco contiene una gran cantidad de materiales recuperados en la zona. Lo dicho un trabajo museístico único.

El resultado es el que veis, tres plantas acristaladas que rodean el barco. Todo ello magníficamente explicado. Envidia me dan.

En este vídeo podéis ver el proceso de extracción con bastante detalle.
Y para terminar, como siempre que hablo de algún museo Made in Uk, y por aquello de mis años de voluntaria en el Liceu, una mención especial a los voluntarios, que los hay a cientos por todos los rincones del museo, en este los hay que hasta ayudan a restaurar barcos.

Pues eso es todo. Quizá me he pasado en la extensión, pero es que este es un museo poco conocido para el turista típico, que no suele ir más allá de Londres. Realmente es muy interesante. Bueno, al menos a mi me lo parece.
Gracias, nos vemos.
Canal de Youtube del Museo nacional de la Royal Navy













