Hoy como cada año en esta fecha, es mi cumpleaños.
Llevo toda la mañana pensando en que a partir de ahora, tal vez no sería mala idea, celebrarlos de incógnito, más que nada por aquello de que no hay pastel que aguante tanta vela.
Pero lo veo francamente difícil. Hoy en día, todos dios tiene su facebook y su implacable: «¡Es el cumpleaños de fulanita!», que se encarga de que el mundo entero se entere de que hoy eres un poco más vieja.
Donde no llega Facebook lo hace Wahtsapp, con la participación de la querida cuñada quien, creyendo hacerte un favor, pone en estado de alerta a toda la familia y así está mi pobre teléfono; saturado de pingüinos cantando el «japiberdey» , gatos maullando mi nombre, corazones, globos, tartas todo un surtido de emoticones, creo que eso también va con la edad.
En fin, son las contradicciones de la era digital, donde nos pasamos el dia conectados diciendo cómo nos gustaria estar desconectados.
Como dijo alguien. ¡Feliz dia del NO cumpleaños!







