Esta es la segunda vez que estando en Nápoles coincido con un partido contra el Barça, pero nunca los había tenido tan cerca.
Esta mañana a las ocho, en el hotel de al lado, un cinco estrellas lujo (faltaría más) la policia había acordonado el entorno.
Esta tarde, a eso de las 16.30, de regreso de nuestra diaria maratón turística. Los futbolistas ya habían llegado y también algunas personas apostadas frente al hotel. No ha sido hasta pasadas las 18h. cuando el senyor Laporta ha salido a saludar a sus fans.
Unos cuarenta minutos más tarde han empezado a salir los jugadores, ha sido facil hacer el seguimiento porque cada aparicion iba a compañada de sonoras exclamaciones de alborozo: «puta Barça» y cosas parecido. El futbol, ya se sabe.
Y es que, sabido es que en Napoles esto del futbol se vive de otra manera.
Para muestra lo que esta mañana he encontrado nada más entrar en el Museo de Capodimonte.

«No te sorprendas por mi presencia en esta galeria. Estoy aquí como un intruso, un guiño a la historia. Has visto que, en Nápoles, estoy en todas partes. Forza Napoles…» se supone que dice ese retrato de un jovencísimo Maradona, en una fotografía que se hizo famosa a raíz de su muerte.
En aquel momento Paolo La Motta, un artista nacido el Rione de la Sanità, que rodea la zona del Museo, estaba preparando una exposición inspirada en los rostros de su barrio natal, un barrio popular, con una larga historia de pobreza y dificultad.
¿Era oportunista al incluir este retrato en esa expo?, quizás. Pero eso no excluye la realidad, que Maradona, cómo «dice» su propio retrato , en Nápoles está en todas partes.
Nota: Igual alguien ya lo sabía pero no estará de más aclararlo. El Autobus no ha venido d para este partido. En este caso es un vehiculo italiano forrado de vinilos, seguro que esto sale más barato y el Barça ya sabemos que no está para muchas alegrias, ni economicas ni de las otras.
Saber más:







