Thermomix – levántate y arranca

Si alguna cosa ha provocado el covid ha sido el contribuir de forma decisiva a el teletrabajo, la compra online, y los tutoriales de youtube. Personalmente son cosas que ya venia haciendo pero no de una forma tan intensa y necesaria, especialmente los tutoriales.

Gracias a personajes anónimos, he conseguido, desmontar desagües, montar un techado de planchas metálicas, limpiar a fondo planchas, cafeteras. plantear una escalera sobre plano, eliminar unas manchas rebeldes de los manubrios de las puertas, arreglar la correa de una persiana y la thermomix.

Mi relación con thermomix ha sido irregular, llegó a casa hace años así como de rebote. La he usado mucho o poco en función de la temporada. Canto alabanzas de sus cremas pero otras cosas me resultaba y resulta poco práctica por cuestiones decapacidad. Pero está en casa y no me arrepiento de tenerla. Otra cuestión sería si ahora la tuviera que comprar. Ya os digo que no sería una thermomix.

Allà por el mes de octubre se presenta un día mi marido, que se me está volviendo un cocinitas, cantando las supuestas excelencias de la nueva Thermomix Tm6, lo oyo en la radio. La tm6 es la que se conecta a internet y se supone que “cocina sola”. Mentira , aqui la única que cocina sola soy yo. Después de un estudio exhaustivo acerca de sus virtudes y defectos llegué a las siguientes conclusiones, en forma de objeciones a una posible compra:

a) El sistema de venta. Lo de la demostradora que viene a casa y te come el tarro en plan testigo de jehová, como que no es lo mio

b) El precio que siempre me ha parecido desmesurado

c) la suma de los dos anteriores, que provoca el que la mayoría de sus poseedores, aunque solo sea para justificar la inversión , te hablen de la máquina como si acabasen de ver a Jesucristo andando sobre las aguas de Jordán. Ahora no sé si andabo por el Jordan o en otro sitio.

Si a ello sumamos algunas reviews hablando de fallos en el software, fallos en la pantalla, y óxido en el rotor , el resultado es que decidí que la TM6 se la compraba su padre.

Todo este proceso hizo que mirase mi vieja Tm31 con otros ojos y lo que vi es que no veía nada.

Pregunté cuanto podía costar la reparación y como ya sucedió años atrás cuando la máquina dejó de pesar, el precio era inasumible. Lo de la báscula lo resolví con un tutorial y un spray limpiador de contactos, algo que yo, hasta entonces, no sabía que existiera, pero funcionó y a día de hoy sigue funcionando.

Lo de la botonera se presentaba más complicado pero con un buen tutorial y un destornillador Trx T20. asunto liquidado. Tanto la botonera como el destornillador los compré en Amazon. Thermomix no me lo vendía.

Aqui os dejo el video que usé como tutorial con la consigna de siempre, si ese puede yo también.