Llevo dos días con una bronquitis que apenas me permite moverme so pena de estallar en toses que amenazan con hacer saltar la tapa de los sesos. Con estas que llaman al timbre.
Es uno de Amazon que trae algo – dice mi marido muy metido en su papel de enfermero
nnnnn – respondo yo, en lo que vendría a ser un, sí cariño puedes recogerlo mientras yo sigo redactando mi testamento…
Espero que no pese.
nnnnn – 4,4 kg sin embalaje, respondo más o menos.
A los pocos minutos….
Pero, ¿ qué cñ es esto?
nnnnn – en lo que vendría a ser un …. y a ti que más te da, que él no llega a entender
Un par de horas más tarde cuando me he visto con fuerzas suficientes como para dejar por unos instantes mi estado de postración (rediez a mí esto antes no me pasaba, claro que mi «antes» cada vez es más largo) al salir al pasillo me he dado de narices con esto.
Pero, ¿ qué cñ es esto?
Una vez abierto el envoltorio, me he encontrado con esto.
Señores de Amazon.es y cualquier otro Amazon del mundo. Entiendo que buena parte de su éxito reside en la logística y ésta, a su vez, está íntimamente ligada a la racionalización del packaging, pero ¿seguro que no había otra forma de enviar esto, menos insultante para con el medio ambiente?








