Si ya sé que lo último que escribí fue eso de «Y el lunes 23 ¿qué?» lo que parecía anunciar un posible «Vale, ya estamos a lunes 23», pero no, sencillamente no me apetece. Igual mañana sí pero hoy no. Hoy quiero repescar una etiqueta que hace tiempo que no utilizo «Grandes inventos», Grandes inventos de la humanidad y la quiero recuperar con todos los honores y merecimientos. Hoy quiero hablar de Kindle.

Hace 10 días que la tengo y en ese tiempo he leido más que en los últimos meses. Siempre me he definido como mala lectora no soy de las que andan siempre con un libro a cuestas, lo que no excluye que en determinadas situaciones y ante determinados libros entre en un estado de postración absoluta del que no salgo hasta que llego a la palabra fin. Ante eso no hay huracán, diluvio o ópera que valga, mi familia se ha de hacer la cena, las camisas no se planchan y los perros acaban robando la comida del gato.
Una vez superado igual estoy dos meses sin tocar un libro, porque yo con los libros tengo problemas, por un lado el precio, soy de lectura rápida no tanto como mi hija que de niña en una fiesta de cumpleaños una amiguita le trajo un libro y antes de despedirme de su madre, la niña ya se lo había leído. Vamos que te entran ganas de ir a la tienda y devolverlo. Si lees rápido consumes muchos libros, muy por encima de la media nacional y eso es dinero mucho dinero y espacio, Porque los libros se almacenan y los libros a su vez almacenan polvo.
Después está la cosa del papel, cada día me molesta más el gasto inútil de papel con todo lo que ello conlleva. preciosos parajes de montaña convertidos en plantaciones de eucaliptos, que crecen rápido son buenos para hacer pasta y de paso se cargan las especies originales. Después estan las papeleras ¿Quién en Catalunya no conoce el dulce aroma de la fábrica de Girona? total para terminar, con un poco de suerte en un contenedor azul. No me parece razonable.
Pero lo que más me molesta de los libros es el pasar las hojas.
Como leo rápido prefiero los libros rellenitos por aquello de que la inversión se prolongue en el tiempo pero ¿qué pasa con los libros gordos? pues que al principio y al final te encuentras con un paquete de ojos que no hay forma de mantener en su sitio al menos con un solo dedo, porque a día de hoy los libros se cogen con una mano y un único dedo es el encargado de mantener las hojas leídas o por leer a raya. Después está lo del peso, yo no, pero conozco muchas personas que suelen cargar cada día con un Kg o más de papel en el bolso.
Y por último me gusta subrayar cosas, una frase interesante. Una descripción particularmente conseguida. Muchas veces tomo notas al margen o al menos lo intento.
Nada que los libros y y siempre hemos tenido problemas hasta hace 10 días cuando llegó a casa Mi Kindle.
No sé como seran otros lectores pero Kindle es fantástica. Se acabaron los puntos de libro, que los bonitos siempre se pierden y al final acaba usando el te regaló tu cuñada o en su defecto un trozo de servilleta periódico o el ticket del supermercado.
¿Notas? Ahora puedo tomar tantas notas como quiera y cuando las quiero ver le doy al sitio correspondiente y ella me las muestra todas y si quiero me dirige al punto de referencia. Que quiero subrayar, lo mismo y sin llevar el «fosforito» encima y sin necesidad de libreta.
Lo del peso de la sapiencia en forma de hoja, pasó a la historia. La Kindle con funda pesa exactamente 440 gramos. La funda es un accesorio altamente recomendable porque al margen de proteger el cacharrín y por ir a conjunto con los zapatos, tiene como gran virtud el llevar una lamparita incorporada que da la luz justa para leer con comodidad, sin deslumbramientos y sin molestar al pasajero de al lado ni al marido que ser o no el pasajero de al lado.
Lo sospechaba, la verdad es que estaba segura pero tengo la confirmación el futuro está ahí. Se acabó el romanticismo de tres al cuarto
Es que a mi me gusta sentir el papel
Pues sigue sintiendolo criatura y cuando cojas un avión y te hagan pagar sobrepeso por tus lecturas vacacionales, quizá lo veas de otra manera.
No digo yo que mi suegra se ponga ahora con un Kindle pero la inmensa mayoría, por favor.
El precio tampoco es excusa se amortiza rápidamente, por ahi en la barra lateral tengo un enlace a Amazon que si os apetece podéis consultar.
Pero un libro es más que el papel en el que está impreso un libro es antetodo un contenido, un contenido que ha escrito un autor. Pero ese es un tema que merece más tiempo. Solo diré a esos que se preguntan ¿pero hay libros?
Si haberlos haylos y muchos.







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