Hoy he mantenido por enésima vez la misma discusión o contraste de pareceres acerca del famoso por inexistente palco real del Liceu. Cuando empezamos con esto del voluntariado se nos dió un dossier y en el se hablaba del porqué de la no existencia de palco real en el Liceu, nada importante solo una pequeña discrepancia sobre quién ponía dinero o cuanto, total lo mismo de ahora.
Entonces no tenía ni motivos ni argumentos para dudar de la versión que se me dió de que en el Liceu NUNCA hubo palco real. pero hete aquí que un día aspirando polvo en mi biblioteca fui a parar a la página 127 del tomo primero del libro Las calles de Barcelona cuyo autor es Victor Balaguer (cronista de Barcelona) así lo pone en la primera página de dicho libro. Editado por Salvador Manero en Barcelona el año 1865. Es decir 18 años después de la inauguración del teatro, lo que pienso yo, que así de entrada ya le da cierta credibilidad.
Al hablar de la que en aquel entonces se conocía como «plaza de la Boqueria» Victor Balaguer hace una extensa reseña de los fastos de inauguración del Gran Teatro. Unos fragmentos transcribo a continuación:
El día 4 de abril de 1847 se verificó la apertura, y de seguro que el recuerdo de aquella noche agradable no se ha borrado de la memoria de cuantos asistieron a la función. Asistieron aquella noche al espetáculo mas de cuatro mil quinientas personas;(no se cómo se meterían francamente pero bueno….)
… en el vasto recinto del edificio ardían mil ciento viente mecheros de gas, y la sala del teatro, la mas capaz de cuantas existen en Europa, ofrecía un golpe de vista mágico y deslumbrador.
En el momento de alzarse el telón, entre el armonioso estruendo de la marcha real ejecutada por cien profesores,descorrióse el velo que ocultaba el palco de S.M., (aqui tenemos el famoso palco)
…. y en él apareció el busto de doña Isabel II, descansando en un pedestal en que estaban agrupadas tres niñas representando las Gracias
Este busto es el mismo que años después unos revolucionarios tiraron a las «límpidas» aguas del puerto…
Rodeaba el busto una blanca y dorada nube, y en el fondo se descubrian entre celajes las armas reales
(…)
Durante los entreactos se repartieron impresas en seda y en papel charolado, poeasías dedicadas a celebrar la inauguración, escritas por el autor de estas líneas, que había sido nombrado poeta del teatro.
Bueno, espero que con esto haya quedado claro que sí, que durante los primeros años y hasta el primer incendio el teatro tuvo palco real, sin rey/reina pero real.
Dado que el libro de referencia fue publicado en 1865, a continuación Balaguer da detalles muy interesantes acerca de la construcción del nuevo edificio que es el mismo que perduró hasta 1994 cuando el teatro sufrió el segundo incendio que todos recordamos, pero curiosamente ya no habla para nada del palco real, aunque claro ese no era el objeto del libro.
Y ya está, Buf! que a gusto me he quedado xD.
Por cierto con respecto a la imagen que cierra este post sacada también de este libro, Victor Balaguer dice lo siguiente.
… En celebridad de la venida del rey a Barcelona en 1802 y de las bodas de los infantes de ESpaña y los de Nápoles; el Ayujtamiento de aquella época acordó levantar un obelisco en la plaza de la Boquería. Abiertos los cimientos, puso en ellos la primera piedra, a nombre de los monarcas, el céebre don Manuel Godoy príncipe de la Paz; pero con los sucesos politicos que sobrevinieron se echó en olvido la idea y ni siquiera fue empezado el monumento.
El autor de esta obra (Victor Balaguer) posee un cuadro de Flaugé, famoso pintos catalán, que representa la Boquería de Barcelona y el obelisco tal como estaba concebido en proyecto.
Pues ahí tenéis el no obelisco








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