Me gustan los pájaros, y a quien no!, me diréis. Así de entrada, estoy de acuerdo a quién no le gustan los vuelos acrobáticos de los estorninos, hasta que se te c… encima. Que poéticas las gaviotas hasta que se te llevan el bocadillo o intentan secuestrar tu yorkshire, que hasta de eso son capaces.
Las golondrinas, esas sí que sí.
Si, salvo que decidan colonizar tu balcón. Pero hay un pájaro que normalmente cae bien y que tiene multitud de fans, el petirrojo, robin para los british. (Erithacus rubecula) para quien sepa de eso.
Este es un pájaro que protagoniza multitud de cuentos, tal vez uno de los más fotografiados del mundo salvo quizá el periquito casero.
Es muy fácil de reconocer por una mancha naranja brillante que cubre cara y pecho. Cae bien salvo para aquellos que pretendan ocupar su territorio, porque ahí donde lo veis se las tiene con cualquier intruso. se alimenta de insectos y lombrices, lo que así de entrada suele ser bueno.
Se le encuentra en casi toda Europa, norte de África hasta en Siberia. No es un ave propiamente migratoria, yo la llamaría turista, o «retired» como los British retired que pueblan la costa mediterránea. Si el frio aprieta y el reuma va a mas, cogen sus plumitas y se vienen para climas más benignos.
En USA también los hay aunque no se parecen mucho a los de por aquí, de entrada son más grandes, pero cómo los de aquí suelen anidar también en primavera, porqué lo puntualizo.
Pues porque para mi el petirrojo, el Robin, el petirrosso, siempre será el pájaro de Madama Butterfly aquel que le ha de señalar el regreso de su adorado y cabrón Pinkerton, que menudo elemento.
En el segundo acto de la ópera Madama Butterfly de Giacomo Puccini, Cio-Cio-San (Butterfly) le hace esta pregunta al cónsul Sharpless.
«Quando fanno il lor nido in America i pettirossi?»
(¿Cuándo hacen su nido en América los petirrojos?)
El caradura de Pinkerton, que lo es, aunque protagonice uno de los duos más bellos de la ópera mundial, le prometió volver cuando los petirrojos hicieran su nido. Y como sea que la «tontina» de butterfly ya ha visto a los petirrojos made in japan, anidar varias veces, piensa que los petirrojos americanos quizá «funcionan» de otra manera.
«Mio marito m’ha promesso di ritornar nella stagion beata che il pettirosso rifà la nidiata.»
(Mi marido me prometió regresar en la estación bendita en la que el petirrojo vuelve a hacer su nidada.)
En fin, que como suelo decir, las óperas hay que disfrutarlas al margen de su argumento.
Todo este rollo con el petirrojo es porque acabo de subir a la tienda unos cuantos, que puestos así en marcos pequeños (DINA4) quedan muy monos.
Espero que os gusten.








