
Pero qué contenta estoy, por Dios!!! Acabo de quitarme unos, calculo yo, 4 años de encima, que en porcentaje con el total no es que sean gran cosa pero que son de agradecer. ¿Cómo?
Pues gracias a tamagotchi, aquella cosa (dicen que con forma de huevo) yo creo que era un llavero y punto, que era lo más parecido a un hijo. Se quejaba por todo, por hambre, frio, sed, porque no podía dormir. Cuando menos lo esperabas se ponía enfermo y había que darle vitaminas, en realidad lo único que lo diferenciaba era a) el tamaño y b) las pilas:.
Qué madre de mi generación no ha tenido que atender solicita uno o varios tamagotchis, mientras los niños iban de colonias con el cole, y en el último momento con las prisas se dejaban el bicho en el recibidor. Yo los llevaba en el asiento del copiloto, porque como te saltases una comida empezaban a encogerse hasta que se morían y menuda bronca te echaban, los tamagotchis no, los hijos. Porque los tamagotchis los resetabas y listos, los hijos ya es más difícil.
¿porqué digo que me he quitado años? pues porque pensaba que hacía más tiempo de eso y sólo hace quince años (eso de sólo ha sonado fatal, creo que lo borraré)
El problema es que yo recuerdo perfectamente el haber tenido 2 bichos de esos gritando en el marmol de la cocina. Marc, el informático (aunque igual le he de cambiar el sobrenombre porque hace muchas más cosas) dice que no, que él no ha jamás ha perdido el tiempo con semejante estupidez. Júlia ya no estaba en edad de estas cosas, pero claro a veces le sale el punto ese de niña y podría ser. La verdad es que todo apunta a que el «padre» de las criaturas era Xavier, el mismo que un día se presento en casa con dos pollos de arrendajo con la idea y el proposito de criarlos para que le vieran como a una madre y le siguieran allà donde fuere.
Creo que no hace falta decir a quién seguía el único pollo que consiguió llegar a la edad adulta
Feliz cumpleaños querido Tamagotchi
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