No, no voy a santificar a Steve Jobs, no creo que sea un Dios, si es que eso existe. Ni un santo. Jobs era una empresario, un poco particular porque tenia un poco de visionario, bastante soñador y un mucho de ambicioso sin que eso tenga que ser necesariamente malo
Hoy los hay que lloran como si se les hubiera muerto el padre, quizá se les muere el padre y no lo lloran tanto. Otros en cambio se estan frotando las manos preveyendo la «caida de la manzana». El tiempo lo dirá, yo de momento me limito a decir que estoy escribiendo en un Imac, que a mi lado tengo un Iphone y por ahi anda mi marido con un Ipad.
Si algo ha quedado claro hoy , es que Steve Jobs no era un tipo cualquiera. 







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