
Este fin de semana nuestros hijos nos han abandonada, así como suena. Una allí en territorio helvético, el otro también por aquello de aprovechar hotel gratis y el tercero aprovechando también pero en este caso la nieve. Así que nos hemos quedado solitos; solitos con tres perros, el gato, etc.
Ayer aprovechando que el hombre del tiempo había anunciado nubes y dando por descontado que se equivocaría, cómo se ha equivocado hoy cuando según él la temperatura tenía que bajar, nos fuimos de excursión a Vallbona de les monges. Un lugar que para mi vergüenza aun no había visitado y de paso probar de una vez mi nueva cámara, digo de una vez porque hace como 2 meses que la tengo y apenas he podido disfrutarla, hasta ayer. Por aquí hay un dicho «volta el mon i torna al Born» (dale la vuelta al mundo y vuelve al borne) en referencia al antiguo mercado central de Barcelona. Bueno pues después de una algo larga peregrinación por sony, lumix, canon, sony, fuji(eso fue un kit kat) y lumix de nuevo por fin he vuelto a Nikon, sin dejar Lumix que es mi cámara viajera por méritos propios pero para hacer fotos, lo que se dice hacer fotos Nikon y se acabó.
Cerrado el paréntesis fotogràfico, la excusión tenía por destino Vallbona de les monges, más concretamente su monasterio. Monasterio femenino cistercienciense la primera abadesa fue Oria Ramírez , original de Navarra. Durante siglos este monasterio fue algo así como la sala VIP de las monjas. Allí solo entraban las hijas de los nobles que consideraban tener una hija algo así como tener un mercedes en el garaje, vestía mucho eso de tener una hija en Vallbona. Así las tumbas que se encuentran en la sala capitular estan repletas de blasones de las más dignas familias catalanas de la época. como Anglesola. Una abadesa de esta familia fue la que 1573 salvó este monasterio. El concilio de Trengo prohibió la existencia de comunicades femeninas en lugares aislados, la entonces abadesa decidió vender parte de sus tierras y así nació la actual población de Vallbona de les monges.



Otra abadesa importante, al menos así lo debía pensar ella, fue la abadesa Calders. Esta no debía tener demasiado claro el concepto humildad y estampó su firma por todo el convento, debió pensar que lo merecía pues ella fue la encargada de «decorar» la sala capitular y finalizar el cuarto costado del claustro que se fue construyendo así a trozos a lo largo de los siglos de ahí su firma en forma de escudo familiar el suelo de la sala capitular y también en algunos capiteles del claustro
Más información, mucho más seria y docta, sobre Vallbona de les monges
http://es.wikipedia.org/wiki/Real_Monasterio_de_Santa_Mar%C3%ADa_de_Vallbona








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