The story of a broken heart – Fujifilm Finepix HS10

No sé si alguna vez habéis visto ese programa que antes se llamaba el «diario de Patricia» y que al parecer ahora es simplemente «El Diario», Yo si.
A ver no soy adicta pero sí lo he visto, para qué negarlo. Siempre que lo he visto ha sido asi como a salto de mata, un trozo un día, otro al cabo de dos semanas y precisamente por lo errático de mi seguimiento es por lo que casi puedo afirmar que uno de sus temas estrella es «el chá» dicho así. «El chá» es casi siempre Facebook, donde la gente entra por muy variados motivos uno de ellos encontrar pareja. Allí nacen grandes amores y también desamores.
Bueno pues algo así ha sido lo mio.
Hace unos días escribí un escueto post bajo el título «Me he enamorado». Sí me había enamorado locamente de una cámara fotográfica.
Quizá antes de explicaros la historia debiera situar las cosas en su contexto.
De entrada he de decir que llevo mucho en esto de la fotografía y que no lo hago mal del todo. Mi curriculum, en cuanto equipos se refiere, es el siguiente (obviaré la Werlissa que me regalaron cuando hice la comunión). Una Sony DSC-P10 que supuso mi entrada en el mundo digital esto era el año 2003 y que sigue en casa en perfecto estado de revista. Después vino la Lumix DMC-FZ50 una antecesora de lo que hoy se conoce como cámaras bridge la tengo desde hace tres años y sigue cumpliendo fielmente su cometido. Después tuve durante un tiempo, corto la verdad, una Sony DSC-H9. Y entonces llegó la Canon EOS REBEL XSI, lo que aquí se conoce como la Canon EOS 450D.
¿Porqué tantos cambios en tan poco tiempo?
Pues porque yo venía de una Nikon que solo me dio satisfacciones y que desde hace años duerme el sueño de los justos en una caja como la inmensa mayoria de equipos analógicos.
Me compré la Canon porque notaba a faltar la calidad de imagen de mi vieja Nikon (superada con creces con la tecnología actual pero claro una cosa es la realidad y otra el recuerdo) porque me gusta la fotografía, o mejor dicho hacer fotografías, y porque era una espinita clavada en mi corazoncito que añoraba escuchar aquel «delicioso» y a veces tan inoportuno, ruidito de las reflex.
A pesar de ello siempre me ha parecido que me faltaban cosas, a saber: Versatilidad.
El zoom de 12 aumentos ópticos de la Lumix era un venenillo que a día de hoy (ya superados por las cámaras más modernas) me sigue atacando.
Yo quería poder fotografiar un paisaje y acto seguido la gaviota esa que estaba en la proa del barquito. También notaba a faltar el «ver» la fotografía en la pantalla, una pantalla que en el caso de la Lumix es pequeña pero totalmente giratoria.
Lo de «ver» la fotografía que quieres hacer en la pantalla puede parecer una nimiedad hasta que vas al óptico y sales de allí con unos progresivos (si ya sé que en la Canon lo podía ver pero mediante un ajuste francamente engorroso). Una carencia que se puso especialmente de manifiesto el pasado diciembre cuando por culpa de aquello de sácate y ponte las gafas estas acabaron perdidas en un campo de Aragon 400 euros me costó la broma. Por otra parte me gusta mucho aquello que antes se llamaba instantánea, captar el momento de forma discreta, rápida y sin demasiados ajustes.
Total que en estas aparece en el panorama fotográfico una nueva cámara la Fujifilm Finepix HS10 y yo voy y cual participante del «Diario» caigo rendida a los pies de sus apabullantes especificaciones técnicas. Inmediatamente vendí la Canon y sus ópticas, de esto último no me arrepiento porque, y en eso estuve totalmente acertada, la primavera es una época en que las empresas suelen sacar novedades que suelen implicar la depreciación de los modelos anteriores y así ha sido de haber esperado a venderla ahora no habría sacado lo mismo. Claro que ahora tendría cámara… corrijo «siempre me quedará la Lumix».
Por fin el pasado viernes después de realizar un seguimiento exhaustivo por el mundo mundial de Internet, por fin tenía la presa en mis manos. Y este post es el resumen de lo acaecido en nuestro encuentro.
Nota.- Por si acaso empiezan a pasar por aquí expertos o no tan expertos en la cosa fotográfica, quede claro que esto es mi impresión personal y que esto no es un blog de fotografía dedicado a testar máquinas fotográficas.
Cómo era tarde las primeras pruebas las llevé a cabo dentro de casa, básicamente con el modo macro.
He dicho que me gusta hacer fotografías, pero considero que lo primero que hay que exigirle a una máquina es que sus modos automáticos funcionen como es debido, después ya vendrá lo de tocar botones.
MACRO

SUPERMACRO


Por supuesto todas estas fotografías no llevan ningún tipo de tratamiento posterior
Animada con estos resultados a la mañana siguiente salimos, ella y yo al exterior con ganas de probar el tan cacareado Zoom 30x.
Me costó Dios y ayuda enfocarla pero al final la pillé, no hay problema que no se resuelva con un poco de práctica.

Entonces bajé a la playa «mi playa» esa que tantas y tantas veces he fotografiado. Pero antes hice una paradita en el puerto, a ver hasta donde llega este pedazo zoom

Pues llega hasta aquí

O lo que es lo mismo

JO…!
El giro del zoom un pelín incómodo, pero todo es acostumbrarse
Y entonces fue cuando fui a mi playa

¡¿Eh?! Caray qué encuadre tan extraño ha elegido Estrella – pensarán algunos viendo semejante zona oscura.
Pues en la zona oscura lo que había era esto (aclarado a pelo sin potochop ni nada por el estilo)

Habrá quién dirá «Es que había mucho contraste».
La foto la tomé un día soleado pero sin exagerar y a media tarde, una condiciones en las que he tomado infinidad de fotografías en la misma playa con diversas cámaras y nunca me había encontrado con esto.
Soy muy dada a los paisajes tanto de playa como de montaña así que me fui a buscar algo más frondoso.
Algo cómo esto que para probar ya me valía
Pero esta vez cómo tenía la mosca en la oreja, cogí también la Lumix DMC FZ50
Y como se puede observar al árbol de la derecha, de repente le han aparecido un montón de hojas.
Más pruebas:
Con Fujifilm Finepix HS10

Con Lumis DMC FZ50
Habrá quién le guste incluso más la fotografía hecha con Fuji está muy contrastada y el verde parece más intenso, el problema es la cantidad de información que se pierde en ese «contraste» zona oscura prefiero llamarla
Y recuerdo que estoy comparando una cámara de última generación con una que ya no aparece ni en el segonama
Otro ejemplo.
Con Fujifilm Finepix HS10
Se puede aguantar
Pero ¿qué pasa si quiero captar un poco más de ese cielo azul que se intuye arriba?
Otra vez Fujifilm Finepix HS10

Pues que todo se va a tomar viento.
La HS10 dispone de una opción automática para resolver este tema, lo que vendría a ser un HDR de andar por casa, pero no es esa la cuestión. Estoy utilizando en todo momento el modo AUTO
Otra de las prestaciones de la Fujifilm Finepix HS10 es la toma de panorámicas por barrido.

Lamento no haberla podido subir más grande so pena de que me echasen del hosting donde tengo la web, pero ya os digo que sin demasiado esfuerzo se notan los fallos en la fusión. Con edificios o construcciones la cosa va un poco mejor pero no para substituir las panorámicas fusionadas con photoshop.
Pero mira si vas de viaje y le has cogido el truquillo a la velocidad de barrido ( que tiene su intringulis) es una opción. Lo que ya no lo es, son los más de 10 segundos (medidos a ojo no tenía el reloj a mano) que tardó en procesar la fotografía.
Resumiendo yo estaba dispuesta a renunciar a la calidad de imagen a cambio de versatilidad y comodidad, lo que tenía en mente era una cámara fácil de transportar en viajes pero con altas prestaciones dentro de las limitaciones de las compactas y eso no le he encontrado o mejor dicho ya lo tenía en casa y sin tanta publicidad.
De momento esta historia acaba así.
Esta mañana he devuelto la cámara a la espera de que Pixmania haga buena su garantía y me reembolse el importe de la misma
Bueno pues eso que dice ahí ya lo he hecho ahora a esperar y mientras espero sigo mirando cámaras.
Mi marido dice que igual es problema de «esa» cámara, no lo creo. En cualquier caso igual que llegó marcho y ahora lo único que queda es el desamor y un cargo en la Visa








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