Hoy he ido al podólogo, un profesional que de tanto en tanto es sano visitar. Todo bien, más o menos; un dedo que se ha vuelto tímido y tiende a esconderse detrás de otro. Normal cuando, como es mi caso, te has pasado media vida andando mal por culpa de «aquella vieja lesión de esquí» que en palabras de los expertos. «Tranquila que has quedado estupenda» eso dijo el primer cirujano, el segundo, el tercero, el cuarto y el quinto. Y no me gusta ni me gustaba el esquí.
Con estos antecedentes lo de mi dedo, pues aun es suerte.
«Esto le pasa, (cuando hasta el podólogo te habla de usted échate a temblar) porque el peroneo lateral corto que es fundamental apara la eversión ha perdido tono, lo mismo le pasa al abductor y al flexor corto»
Sabíais que en el pie hay abductor, yo pensaba que era cosa de los futbolistas.
«pero tranquila que esto tiene fàcil solución»
Su fácil solución requiere solo cinco minutos al levantar y otros tantos al acostarse, además de un masaje de aproximadamente diez minutos y el consabido ejercicio de recoger la toalla con los dedos de los pies. Total, media hora por lo bajo.
Entonces es cuando piensas en aquel amigo, más joven que tu, que el domingo te decía las mil cosas que tenia previsto hacer en cuanto se jubilada.
Una mierda!
Si es que no da para nada. Sin meterse en objetivos inalcanzables como escribir las memorias del abuelo o investigar el árbol genealógico familiar. Solo en «mantenerse» en forma ya no te salen los números.
El podólogo y su media hora de nada:
Los 10.000 pasos, que no se hacen en diez minutos.
si es que empiezas por la cabeza y no acabas.
si entras en el rollo del yoga facial, ya no te puedes ir a la cama. Aunque eso es un poco capricho, pero lo de las cervicales, eso que hay fortalecerlo, como el famoso musculo de la sal ese que toca mi nieto cuando estoy cocinando. Lo de las tetas es capitulo aparte, Después está la espalda.
Abdominales para fortalecerla, estiramientos para compensar los abdominales, que tienen su propio guion, los superiores, las chocolatinas y sobre todo esa especie faldoncillo que de repente amenazar con invadir el pubis.
Ay los bajos, el suelo pélvico. Que señora apriete, pero no así, señora no lo está haciendo bien. Ahora sí, señora. Muy bien apriete, apriete.
Hace muchos años que parí tres hijos, tres. No hace falta insistir con lo de apriete.
Los glúteos, ahora han descubierto que eso y no la columna vertebral es lo que aguanta al ser humano y por extensión el mundo allí estamos los venerables abuelos sentados contra la pared.
No olvides ponerte de puntillas y practicar ejercicios para el equilibrtio.
Y la coordinación, eso es lo más importante. Pues nada a practicar con Dancing Queen, pero antes me pasaré por el super, que me faltan espaguetis.
Todo para que al final abras Instagram y te salga un chino diciendo que con 7 minutos al día acabas. Igual ese es el camino







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