Hace unos años, aprovechando unas vacaciones, si así puede llamársele al famoso y accidentado viaje a Croacia, unos sujetos decidieron darse una vuelta por casa y se llevaron todo lo que pudieron. Me fue muy bien porque gracias a ellos supe qué era oro y qué no. Por ejemplo el reloj de mi madre lo era, como también lo eran unos pendientes el típico tu y yo, los únicos «decentes» que tenía. Porque la verdad nunca he sido «mujer de joyas» ya fuera porque no las podía comprar o porque mis intereses y deseos iban por otro lado.
Como este año toca boda y soy la «madre de la novia», el porqué lo pongo entre comillas ya lo iréis viendo en días sucesivos, eempecé una campaña muy discreta en plan.
… creo que tendría que mirar unos pendientes para la boda ¿no te parece?
o
… al final se me van tapar los agujeros…
el destinatario de estos mensajes era, claro está mi marido, y ek porqué lo «soltaba» ahora era porque el lunes fue mi cumpleaños.
Pues o bien fui demasiado sutil o mi marido no tiene claro el concepto «pendiente» porque colgarme de la oreja el regalo que me ha hecho lo veo francamente jodido.
Se lo agradezco infinitamente aunque se lo agradeceré más cuando consiga aclararme porque de entrada la tarde del lunes me la pasé destornillador en mano readaptando mi «despachito» al nuevo inquilino que pesa mucho más que la pantalla de mi anterior PC, ahora en manos de uno de mis hijos. Eso fue el lunes, el martes empecé con la mudanza informática, que mudarse siempre es un lio ya sea de domicilio o de ordenador más cuando pasas del mundo windows al mundo apple. Sí ahora soy pija oficial tengo un manzano sobre la mesa. Aun no he podido ver mis fotos en mi superpantallote, cosa que me preocupa un poco porque ahora veré todos los defectos y más, en fin será cuestión de adaptarse. De momento he perdido una cosa que no siento para nada: polvo. Polvo entre el mogollón de cables que salían del ordenador que han quedado reducios a 3 dos de ellos uno para el escanner, el del teléfono y el del ordenador UNO UN SOLO CABLE.
Solo por esto ya vale la pena.
Por otra parte he ganado espacio porque la cadena de música ya está empaquetada y el martes se la llevaré al cole donde trabaja mi amiga Ángels.
Resumiendo que he entrado en otro mundo de ahí mi silencio forzado de estos días y de ahí que ni suba fotos ni vídeos ni nada porque eso sí llevo una empanada más que considerable.
Mañana le pediré prestados unos pendientes a mi suegra y por si acaso a algún caco le ha pasado por la cabeza llevarse mi manzano, que sepa que pesa un huevo y que en casa tengo tres fieras asesinas entrenadas «pa matá»







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