Un día en que la National Gallery estaba particularmente abarrotada, andaba yo deambulando sin rumbo fijo por sus salas cuando fui a parar a la Sala 34 dedicada al arte británico del siglo XVIII. Y allí me quedé plantada. Por aquellas fechas hacia poco que se había estrenado la ultima temporada de los Bridgerton, famosísima «serie de tacitas» como las llaman, y mira tu por donde me dí de bruces con una versión original de los Bridgerton, sobre lienzo de la mano de William Hogarth.
Hogarth nació en Londres, era hijo de un maestro de escuela. Después de ser aprendiz de orfebre, alrededor de 1710 comenzó a producir sus propios diseños grabados. Más tarde se dedicó a la pintura al óleo, comenzando con pequeños grupos de retratos que los ingleses llaman «conversation pieces» muy populares en aquella época especialmente en Gran Bretaña. En la actualidad eso de conversarion pieces vendria a ser (en catalán «fer safareig») y en español popular algo así como «vamos a rajar» sobre la cuñada, solo por poner un ejemplo.
Las conversation pieces del siglo XVII eran cuadros en los que aparecían múltiples figuras casi siempre relacionados entre ellos familia, amigos, socios de un club; interactuando entre ellos. Algo así como tomar una foto en una reunión en la que no solo captas a los protagonistas sino el entorno, un cuadro costumbrista, de ahí su gran valor al menos para mi.
Y ahí es donde encaja de lleno la serie «Marriage a la mode» de la sala 34, una de esas salas que el común de los mortales se salta.
Hogarth pintó la serie entre 1743 y 1745. Se trata de una serie de 6 lienzos de aproximadamente 70×90 cm, donde desarrolla una sátira social y moral sobre los matrimonios de conveniencia entre la nobleza venida a menos y la burguesía adinerada.
Pero la vida está muy cara así que Hogarth encargó o hizo el mismo (esto no está muy claro) una serie de grabados basados en esta serie, que comercializó entre el público en general. Una curiosidad los grabados de estas pinturas están invertidos, como en un espejo. Esto hizo de Hogarth un pionero del modelo de negocio del artista independiente, sin saber lo creo una start-up los Subscription Prints, unsistema de mecenazgo popular y venta anticipada.
Creaba y grababa una pequeña estampa original que servía como «recibo» o ticket de reserva (Subscription Ticket).
Para Marriage A-la-mode, por ejemplo, diseñó el grabado titulado Characters and Caricaturas (1743). El comprador pagaba la mitad del precio total al encargar la serie anticipadamente y recibía su ticket firmado por el propio Hogarth. La otra mitad se abonaba al entregar la serie completa estampada. Hogarth se ocupaba asimismo de publicitar su trabajo en los periódicos londinenses de la época anunciando el lanzamiento, los precios y las fechas límite para inscribirse en la lista de suscriptores.
Mientras que las pinturas al óleo originales eran piezas únicas e inaccesibles para la mayoría, los grabados permitían reproducir la imagen cientos de veces. Esto acercó sus historias satíricas a la cada vez más numerosa clase media urbana (comerciantes, profesionales, intelectuales).
Para llevar a cabo este negocio Hogart necesitaba una infraestructura y para ello contrataba a grabadores profesionales franceses de gran renombre (como Bernard Baron, Gérard Scotin y Simon François Ravenet) que se ocuparon de trasladar el detalle sutileza de sus óleos a las planchas de cobre.
Sus grabados fueron pronto un gran negocio, y donde hay negocio hay oportunismo. Mucho antes del corte y pega, de la captura de pantalla, del botón derecho y guardar imagen, y del «Gemini, saca esa marca de agua». Mucho antes en pleno siglo XVIII Hogarth fue víctima del plagio.
En vez de quejarse en las redes, que no existían, Hogarth encabezó una intensa campaña de presión en el Parlamento británico, que en 1735 fialmente aprobó la Engravers’ Copyright Act (conocida como la Hogarth Act), la primera ley que concedía a los artistas visuales el derecho de autor sobre sus propias creaciones durante 14 años. A partir de entonces, en la parte inferior de cada grabado de Marriage A-la-mode figuróp la frase legal: «Published according to Act of Parliament».
Aunque los grabados por suscripción fueron un éxito comercial rotundo que llegó a miles de hogares, los cuadros que dieron origen a estos apenas despertaron interés.
En 1751, Hogarth intentó subastarlos, y solo consiguió vender el conjunto de los seis cuadros por 120 guineas (una cantidad ridícula comparada con el trabajo y el valor que se les daría después), el precio incluia los marcos. Tras pasar por las manos del coleccionista John Julius Angerstein, los seis óleos pasaron a formar parte del núcleo fundador de la National Gallery de Londres en 1824, donde se exhiben hoy en día.
Hasta aquí lo que os quería explicar, pero como he mencionado y mucho el «marriage a la mode» Aquí os dejo los cuadros y la explicación que de ellos da la propia National Gallery.

Escena I: The Marriage Settlement (El contrato matrimonial)
- Protagonistas: El anciano Earl Squander (señalando con orgullo su árbol genealógico que se remonta a Guillermo el Conquistador) padece de gota (asociada al exceso y la riqueza). El padre de la novia es un rico comerciante de la City londinense que compra estatus aristocrático para su hija pagando las deudas del conde.
- Los novios: Se dan la espalda totalmente desinteresados. El novio (Lord Viscount Squanderfield) se mira al espejo vanidosamente, mientras el abogado Silvertongue («Lengua de Plata») susurra al oído de la novia en actitud seductora.
- Simbología visual: En la pared hay un cuadro de San Sebastián asaeteado y otros temas trágicos que presagian la ruina del matrimonio. Abajo, dos perros encadenados el uno al otro reflejan la unión forzada e infeliz de la pareja.

Escena II: The Tête à Tête (El vis a vis o El desayuno)
- Hora y estado: Transcurre alrededor del mediodía. El salón está revuelto tras una noche de excesos.
- Detalles del adulterio: El perrito faldero saca del bolsillo del vizconde la cofia de otra mujer. La esposa parece haber estado jugando a las cartas (Whist) hasta altas horas y luce despeinada y satisfecha.
- El mayordomo / administrador: Abandona la sala desesperado sosteniendo un taco de facturas impagadas y un solo recibo abonado.
- Simbolismo: La espada rota en el suelo sugiere la impotencia o el fracaso del vizconde en duelo / noche desenfrenada. Una pintura del salón con una figura erótica está parcialmente cubierta con una cortina verde.

Escena III: The Inspection (La inspección con el médico)
- Localización: La consulta de un médico charlatán de la época (Dr. Misaubin, un quimérico cirujano de origen francés).
- Conflicto: El vizconde acude junto a su jovencísima amante. Ambos muestran signos visibles de sífilis (puntos/manchas en el cuello y la cara). El vizconde sostiene un frasco de pastillas de mercurio (el tratamiento de la época) molesto porque no han funcionado y exige explicaciones o devolución del dinero, mientras la joven sostiene un frasco nuevo.

Escena IV: The Toilette (El tocador de la condesa)
- Evolución: El anciano conde ha muerto; el marido es ahora el conde y ella la condesa.
- El ambiente: La condesa se peina rodeada de admiradores, castrati italianos y sirvientes en una recepción matutina privada.
- El amante: El abogado Silvertongue aparece reclinado cómodamente en un sofá, invitando abiertamente a la condesa a un baile de máscaras (mostrando una entrada y señalando una pantalla decorada con escenas seductoras).
- Simbolismo premonitorio: Un niño negro juega con una estatua de Acteón (a quien le crecen cuernos tras ver a Diana desnuda) y señala los cuernos, ironizando sobre el adulterio en curso.

Escena V: The Bagnio (El asesinato en el burdel / casa de citas)
- Escenario: Un bagnio (casa de baños/citas de dudosas intenciones en el Londres del siglo XVIII donde no se pedían identidades).
- El desenlace trágico: El conde descubre a su esposa y a Silvertongue tras el baile de máscaras. Sorprende a los amantes, hay un duelo improvisado y Silvertongue hiere de muerte al conde antes de huir saltando por la ventana en camisón.
- La condesa: Se arrodilla suplicando perdón a su marido moribundo mientras los sirvientes del establecimiento e irrumpen con la guardia.

Escena VI: The Lady’s Death (La muerte de la condesa)
- Escenario: De vuelta a la casa paterna, en la burguesa y sobria City de Londres (frente al puente de Londres).
- Causa de la muerte: La condesa se ha suicidado tomando laudano tras leer en una gaceta arrojada al suelo que su amante, Silvertongue, ha sido ejecutado en Tyburn por el asesinato del conde.
- Patetismo final: Su anciano padre le quita el anillo de compromiso del dedo antes de que el cuerpo se enfríe. Una enfermera sostiene a la hija pequeña de la pareja, que muestra signos hereditarios de sífilis en la cara y una pierna ortopédica (símbolo de la extinción definitiva del linaje Squander). El perro de la familia aprovecha la distracción para alimentarse de la cabeza de cerdo servida en la mesa.
En resumen un culebrón familiar hecho cuadros, que hasta hace poco había pasado desapercibidos a mi atención y que creo hay que poner en valor
Yo creo que en realidad hay dos tipos de cuadros, aquellos en los que importa más el que firma que el sujeto del mismo sea bodegón con cerdo o rey con corona y aquellos cuyo valor estriba en ese capacidad documental, ese mostrarnos el qué y el cómo de un momento histórico, este tipo de obras te permite entrar en ese mundo cotidiano algo que encuentro francamente atractivo.







