
Hoy es el día, hoy es el dia en que cayó la gota, la última gota, la colmó el vaso.
Hoy se me ha acabado la paciencia.
Hoy quiero dejar claro que no tengo nada en común con :
Los hilillos de plastilina del señor Rajoy cuando era ministro. Ni con los huesos de vaca para el caldo de la señora Villalobos, tampoco con aquel tipo del bigote que tuvo la desverguenza de decir publicamente que hablaba catalán en la intimidad.
Estoy harta de la megalomania de los políticos que les lleva a construir, ciudades de las artes, ciudades del cine, aeropuertos sin aviones pero con coches de carreras, aeropuertos también sin aviones pero con la pista de aterrizaje más larga de europa. Y no me digan aquello de que en Lleida también tenemos uno porque en ese al menos algun avión si ha llegado. Me averguenzo de compartir pasaporte con la señora de relaxin cup,
No me gusta tener que pagar la autopista cada vez que voy a Barcelona a 12 kilometros de mi casa. pero aun me gusta menos que venga uno de fuera y me diga, con sorna, aquello tan gracioso de «como sois los catalanes siempre a la pela». Porque oiga si mis autopistas son de peaje le juro que no es para joderle a usted, es porque sino no las tengo porque le aseguro que no me siento en absoluto honrada por tener el tramo de carretera nacional más transitado de España y a la vez concentrar el mayor número de kilometros sin desdoblar. Me avergüenza vivir en un país que actúa con tan fuera de la lógica como para que Sevilla tenga ave desde 1992 y Barcelona, puerta de salida a Europa y motor economco de España, haya tenido que esperar a 2008 y aun gracias. No puedo seguir gobernada por gente tan inutil que firma contratos draconianos que ahora pretenden que paguemos todos los demás.
Estoy cansada de ver a una señorita con pinta de Rotenmeyer encogida, empeñada en hacerme creer que para poder pintar el salón de mi casa de verde limón tengo que someterlo a votación de toda la comunidad de vecinos.
Y no me importa en absoluto si los dos señores que repatriaron desde áfrica, eran curas, arquitectos o saltimbanquis. Eso fue una barbaridad. Aun he de encontrar un sanitario, medico o enfermero que me diga que eso estuvo bien. Eso fue una imprudencia y ahora vamos a pagar las consecuencias. Fue una respuesta política a un problema sanitario y no un problema cualquiera.
Pero lo que más me jode, la gota que ha colmado el vaso es que mientras escribo esto, igual algun juez ya ha firmado la orden y alguien se ha llevado a Excalibur de su casa y lo ha sacrificado, sin pararse a escuchar a gente que sí sabe lo que hace y que con conocimiento de causa porque ellos son médicos y no politicos; saben que eso no sirve de nada que el perro es inocente, si es que aun vive, que con ponerlo en cuarentena se arreglaba. No pero claro hay que actuar, hay que moverse, hay que hacer algo para lavar la imagen de su muy querida «marca España». Pues esa no es mi marca.
No, no quiero vivir en un pais que lancea toros en aras a una tradición historica,
No quiero vivir en un pais que cuelga galgos de los arboles porque ya no les sirven
No quiero vivir en un pais donde se puede dar caza a gatos y perros.
No quiero vivir en un país que pretende celebrar funerales de estado por mujeres maltratadas cuando el problema es que existan maltratadores.
No quiero vivir en un pais donde tener una minusvalia esté penalizado.
No quiero vivir en un pais donde la justicia no sea gratuita ni sea la misma para todos.
No quiero vivir en un pais donde se miente, se roba, donde se condena antes al juez que al reo.
No quiero vivir en un país capaz de matar a Exclaibur.
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