Días atrás, en Instagram, dije que a petición popular, o sin ella seamos sinceros, explicaría que es lo que me gusta tanto, a nivel personal, de esta Missa de Requiem. Pues allá voy.
En ese reel, Victor (vick40) comentó, lo siguiente: «Su Réquiem (verdi) es el más laico y el más sagrado de todos. Es como era El, el ateo más creyente que ha existido. Un hombre, un genio que se autoproclamaba agnóstico pero que se hizo construir una capilla en su casa y mandó ser enterrado con la partitura de su «Te deum» para con esas credenciales presentarse ante el altísimo cuando subiera al cielo. Eso era Verdi»
La verdad es que podría suscribir este comentario de principio a fin y «feina feta». Pero esto de la música es algo muy personal y al margen de la «teoría», y del conocimiento que cada cual haya ido atesorando a lo largo del tiempo, en el fondo la música y la ópera, en particular es una experiencia muy personal yo diría que íntima. Y digo ópera, sabiendo que hablo de una misa.
Este Requiem no tiene nada que ver con ningún otro.
El Requiem,la misa de requiem de Verdi, es pasión, es amor, mezcla lo carnal y lo sublime. A golpes de percusión te empuja a los cielos y te arrastra al terror de los infiernos.
A los que llevamos mucha opera encima no nos cuesta nada sentir entre sus notas la presencia de Amneris, o el grito desesperado de Violeta y su desgarrador «amami Alfredo»
Para mi es como si Verdi hubiera cogido a todos sus personajes y los hubiera mandado a la iglesia a rezar. No se si esta misa le sirvió como pasaporte al cielo pero si a la eternidad.
Total que no quería que fuera así pero me he venido arriba y acabo de soltar una parrafada de sabelotodo bastante importante. Cuando en realidad quien tendría que hablar es el protagonista, Verdi.
Así que con la mejor intención y la ayuda de Youtube he destripado las partes, a mi entender, mas remarcables de esta pieza, según las veo y las siento yo.
Kyrie (Coro y Solistas)
El Requiem empieza como un murmullo no seréis los primeros que suben el volumen pensando que ahí no suena nada.
Los violoncelos y el coro, ejecutan un pianissimo casi inaudible rogando por el descanso eterno. (Requiem aeternam). Acto seguido entran el tenor, el bajo, la soprano y a mezzo con el Kyrie eleison,
Dies Irae
Esta es quizá la parte más conocida. Cuando el golpe del bombo y las ráfagas de las cuerdas irrumpen con una violencia sin precedentes. Es la representación sonora más famosa del terror al Juicio Final y la ira de Dios en la historia de la música. La idea sería El hombre peca Dios se enfada
Mors stupebit (bajo)
De repente toda la pasión y violencia decae y la música se enfría. En este momento es como si estuviera en un Otello con Yago maquinando venganzas,
Recordare , soprano y mezzosoprano
Este recordar, Verdi no lo dirige a los humanos sino a Dios, para que recuerde el motivo de su sacrificio en la tierra.
Ingemisco
Los grandes disgustos en la opera, para mi siempre han tenido un nombre, tenores.
Los sufro más que los disfruto. Salvo algunas excepciones. El difunto Pavarotti, Beczala y por supuesto Domingo . Esta aria podria estar perfectamente en una Aida o en un Otello. Aqui el hombre se confiesa culpable, de sus pecados, de haber engañado a su amor, de haberle fallado al padre o a la patria o a dios.
Muy poco sacra
Lacrymosa
Hay mucha gente que prefiere la Lacrymosa de Mozart, eso va a gustos. Esta la de Verdi, nace en la voz de la mezzosoprano y se hace con todo, como un encaje de bolillos que lo recoge todo.
No si es que se nota que no me gusta nada nada.
Domine Jesu Christe y Hostias
Después del Domine Jesu Christe, llega uno de esos momentos en que el cantante se la juega porque la mezzavoce , eso de cantar como en susurro, como acariciando, las notas es de lo más difícil , Y el fragmento del Hostias, es como andar por la cuerda floja especialmente si eres un tenor.
He elegido esta versión en la que el interprete es Josep Carreras, según muchos una de las mejores mezzavoce que ha alumbrado la ópera. Lastima que su carrera fuera tan corta. Atención a la sutileza en la arrancada de ese fragmento, el Hostias. atención al minuto 1,12.
Y de propina o mismo por un Pavarotti jovencisimo
Sanctus (Doble Coro)
Puede recordar lejanamente a la marcha triunfal de Aida, pero es que esa es la idea, o no?
Agnus Dei (Soprano, Mezzosoprano y Coro)
La soprano y la mezzosoprano cantan la melodía principal a capela, exactamente en las mismas notas pero separadas por una octava. El efecto es de una pureza absoluta y casi medieval, y por allí también anda el coro.
Lux Aeterna (Mezzosoprano, Tenor y Bajo)
Fijaos en la entrada de la mezzosoprano invocando la luz eterna (Lux aeterna luceat eis), acompañada por un trémolo impagable de los violines Literalmente como si alguien dijera aquello de, hagase la luz.
Libera Me (Soprano y Coro)
El tramo final del requiem es para una soprano la voz fetiche de Verdi, pero no para una cualquiera. Y el martes la soprano era Lise Davidsen. Aqui, es cuando liberada del corsé de los duos o los cuartetos, pudo enfrentarse sola a toda la orquesta, la que habia y si hubieran dos también, ella puede con todo. Los wagnerianos la conocen de sobra, para mi en lo personal fue un descubrimiento escuchar en este Verdo. Voces y potencia como la suya no se escuchan todos los días.
Resumiendo que me pasé tres pueblos, pero es lo que hay cuando a un aficionado a la ópera le das cancha, y aquí yo me la doy y me la quito yo misma , pasa esto que te da la chapa tanto como puede. Hasta otra.
Casi me olvido en el funeral institucional por Montserrat Caballé, celebrado en la catedral de Barcelona el 17 de noviembre de 2018, se interpretaron diversos fragmentos de este réquiem que ella había cantado en muchas ocasiones.
La grabación es bastante lamentablemente pero aun así, lo vale. Quien no sienta un pequeño cosquilleo, es que es de piedra.






