Plácido y yo

Creo que no descubro ningún secreto si digo que siento una cierta debilidad por Plácido Domingo. Un sentimiento que, mal que me pese,  he de compartir con medio mundo, amantes de la ópera o no.  También con Birgit Nilsson quien  en 1969, mucho antes que yo, quedó deslumbrada ante un joven tenor que entonces debutaba …

Anuncios