Sonya Yoncheva – Cuestión de prudencia …

Sabéis aquello de los prospectos médicos cuando dicen «Mientras tome este medicamente no realice actividades de riesgo como ….» podría ser pilotar un avión, conducir un tractor, tirarse en paracaídas, a lo que me permito añadir ir al Liceu.

Que algo pasaba ya lo sospeché cuando el domingo después del recital de Yoncheva, de vuelta a casa me senté, más o menos tranquilamente, para cenar y mientras lo hacía eché un vistazo a los mensajes de Whatsapp y twitter principalmente.

Y para mi sorpresa me encontré con gente, incluso amigos, todos como muy enfadados, como solo se enfada la gente de la ópera y del futbol, porque lo menos que decían era que Yoncheva había estado fría, que no se la oía y que el director que la acompañaba había perpetrado un orquesticidio.

He decir que desde mi puesto de mando cuando la cantante giraba un poco la cabeza, dirección ramblas; yo la perdía. Cosa que no me pasó en el concierto del cumpleaños. Que ciertamente el teatro me coló un gol, porque estaba anunciado un recital de Puccini que acabo siendo un gin tonic. . Como si Puccini no diera para dos horas de música, aunque estos cambios así a bote pronto son marca de la casa. Cierto es, también, que la suma de los tiempos de orquesta sola y orquesta con cantante fueron claramente favorables a la primera opción

Pero mira tu por donde, yo no salí tan enfadada como Joaquím y otros muchos, con los que a veces discrepo, más que nada, porque yo esto de la ópera después de 50 años, muchas voces y muchas música a mi espalda, me lo tomo de otra manera. Pero tanta, tanta diferencia, pocas veces he tenido con ellos y creo que todo es por culpa de mis L3, L4 y L5. Que tras años respetuoso silencio mutuo, desde hace unas semanas han decidido, por su cuenta manifestarse, alcanzando el punto álgido de su discurso durante estos últimos días y seguimos así.

Por lo que me atrevo a decir que ir al LIceu con un coctel farmacológico, no es la mejor idea, te vienes arriba y pierdes el norte. Pero, a pesar de mis mermadas facultades diré.

a) que me parece de muy mal gusto cerrar Miralls para evento privado, sea quien sea, quien lo organice

b) que el director sobreactuaba mucho

c) que el babbino caro, era más bien barato

e) que me sobraban preludios y..

f) Que alguien de mantenimiento haga el puñetero favor de poner aceite en el taburete del primer contrabajo, que sonaba más que la Yoncheva y ya puesto arreglen la trona número 4 de l palco número 30 de platea que parece una taza de water y lleva así años.

Dicho esto y solo por aclarar algún punto diré que no me levanté, entre otros motivos porque ya estaba de pie, en parte por lo de la butaca número 4 y también porque cuando una hernia discal aprieta saber como te sientas, sí, pero no sabes cómo te levantas, si es que llegas a poder hacerlo.

Consejo de amigo. Al Liceu mejor no ir medicado.

In fernem land. Joaquím también fue al concierto

..

Deja una respuesta

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s