Rachel Ruysch – descubriendo la National Gallery

En la National Gallery este es el mes de la mujer, por ese motivo de tanto en tanto te encuentras una placa de color violeta. Entre las 2.300 obras expuestas, solo 21 están firmadas por mujeres. Ríete de la discriminación en el mundo de la empresa.

Una de las más destacables es Rachel Ruysch, nunca hasta ayer me había parado a contemplar su obra y es que las flores por más bien ejecutadas que estén no me atraen, pero sí su autora. Una mujer que como bien ha descrito mi hija esta mañana, supo encontrar su nicho de mercado. Lo encontró y lo supo explotar tan bien que en su tiempo llegó a ser más cotizada que Rembrandt.

Ruysch nació en La Haya en 1664, su padre era un famoso botánico y Rachel colaboraba con él . A los quince años de edad, empezó como aprendiz de Willem van Aelst que era muy conocido por los cuadros de flores. Junto a su marido trabajaron como pintores de corte en Dusseldorf. A la muerte del príncipe regresa a Amsterdam y sigue trabajando hasta los ochenta y tres. Además de una obra ingente Rachel tuvo tiempo de criar 10 hijos.

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