Crufts – Tarde de domingo

Tan inglés como el porridge, las postales, o la misma reina, son los concursos caninos. Especialmente el Crufts la cita canina por excelencia del amplio y surtido calendario britànico. Lo de cita canina es un decir porque allí se dan cita veterinarios, criadores, peluqueros, fabricantes de alimentos caninos, a cual más exclusivo, etólogos, handlers, que son esas personas que pasean el perrito durante la exhibición, un personaje no tiene porqué coincidir necesariamente con la figura del propietario. Y aí hasta configurar un larguísimo etcétera que engloba un sin fin de profesiones o para profesiones de la mas diversa idiosincrasia y seriedad, todo girando alrededor del mejor amigo del hombre.

Los UK adoran los perros algo que se nota en la ciudad pero muy especialmente en zonas como Surrey, con sus prados, campiñas, paseantes, cazadores o encantadores jubilados que dedican todos sus esfuerzos a conseguir que su perrillo luzca espléndido en todo momento y que en ocasiones con su caravana se desplazan a lo largo y ancho del país con el perro en una mano y la laca Elnett en la otra, que de eso también usan.

El Crufts es el súmmum de estas competiciones.

Por cierto el nombre viene del del creador de este negocio, que lo es y mucho. Si ganas el crufts tienes asegurada una renta solo con los polvetes del perrito, porque en ese mundo el negocio está más en el perro que en la perra. La perra da de sí lo que da, pero desde que se inventó lo de la inseminación artificial los perros no se comen una rosca como si dijéramos pero eso si me los tienen más exprimidos que una naranja sanguina.

Donde quedó la novelesca de la monta de la yegua, o la de la vaca o la del Chihuahua. Ahora todo se reduce a una jeringa y tira palante. Y jeringazo de alguno de los ejemplares que ayer trotaban por el Nec de Birmingham vale su precio en oro.

Me diréis que es todo muy artificial y desmesurado, que eso de gastarse más en la pelu del chucho que en donativos a una ong, no es serio. Si, pero no todo se reduce a los rulos del Papillon Belga que ha ganado este año. La pasión de los British por los perros, va más allá a los chuchos, los adoptados, los feos, los más feos todavía y nieve llueva o truene los perros y sus amos salen a pasear y sus paseos no son cosa de dos minutos , caquita express y a casa. Ellos pasean y mucho, cosas del horario, supongo. Y por supuesto las caquitas se recogen.

Este año ha ganado un perro que para nada es de mi gusto, nosotros, toda la familia le habríamos dado el pequeño trofeo al segundo pero nos equivocamos. Suerte que no apostamos, porque los ingleses apuestan por casi todo, también por los perros.

Aquí el ganador

Aquí nuestro favorito

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